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Día del Niño Hospitalizado: besos para todos ellos

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Hoy 13 de mayo es un día muy especial. Un día en el que tenemos que hacer un paréntesis para acordarnos de los peques que están enfermos y tienen que permanecer ingresados. Si la vida de hospital es dura para un adulto, imaginaos lo que supone para un niño estar día tras día en una habitación de hospital, sometido a pruebas médicas, revisiones, etc.

El Hospital Gregorio Marañón de Madrid junto con otras asociaciones quieren institucionalizar el Día Nacional del Niño Hospitalizado para sensibilizar sobre la situación de estos niños y trabajar en la defensa de sus derechos como pacientes. Para ello, han lanzado el vídeo 'Lanza besos por los niños hospitalizados', con letra y música de la cantante Conchita.

En él, el equipo de profesionales del hospital envían un aluvión de besos para los niños hospitalizados, invitando además a todo el mundo a participar en el lanzamiento de besos. Al verlo, traspasa el amor y la dedicación que ponen los médicos y enfermeras en el cuidado de estos pequeños.

Entre las entidades involucradas en esta iniciativa podemos encontrar a Atresmedia, Abracadabra, Aladina, Menudos Corazones, Pequeño Deseo y Theodora, además de la Asociación Española contra el Cáncer y la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer.

No es fácil para los niños que están ingresados ni tampoco para sus familiares, desde luego. Así que nos sumamos a la iniciativa y enviamos un beso a cada uno de los peques que en este momento estén una habitación de hospital.

Por último, deciros que se ha elegido el día de hoy porque también un 13 de mayo, pero de 1986, se emitió la resolución de la Carta de los Derechos del Niño Hospitalizado por parte del Parlamento Europeo. Y por cierto, hoy es un gran día para recordarlos.

Los niños hospitalizados tienen derecho:

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• A no ser hospitalizado salvo en el caso de que no pueda recibir los cuidados necesarios en su casa o en un ambulatorio.

• A la hospitalización diurna, sin que ello suponga una carga adicional a los padres.

• A estar acompañado de sus padres o de la persona que los sustituya el mayor tiempo posible durante su permanencia en el hospital, sin obstaculizar la aplicación de los tratamientos necesarios para el niño.

• A recibir una información adaptada a su edad, su desarrollo mental y su estado afectivo y psicológico.

• A una recepción y seguimiento individuales, destinándose en la medida de lo posible los mismos enfermeros y auxiliares para dicha recepción y los cuidados necesarios.

• A negarse (por boca de sus padres o de la persona que los sustituya) a ser sujeto de investigación, y a rechazar cualquier cuidado o examen cuyo propósito primordial sea educativo o informativo y no terapéutico.

• Derecho de sus padres o de la persona que los sutituya a recibir todas las informaciones relativas a la enfermedad y al bienestar del niño, siempre y cuando el derecho de éste al respeto de su intimidad no se vea afectado por ello.

• Derecho de los padres o de la persona que los sustituya a expresar su conformidad con los tratamientos que se aplican al niño.

• Derecho de los padres o de la persona que los sustituya a una recepción adecuada y a su seguimiento psicosocial a cargo de personal con formación especializada.

• A no ser sometido a experiencias farmacológicas o terapéuticas. Sólo los padres o la persona que los sustituya tendrán la posibilidad de conceder su autorización así como de retirarla.

• Derecho del niño, cuando está sometido a experimentación terapéutica, a estar protegido por la declaración de Helsinki de la Asamblea Médica Mundial y sus subsiguientes actuaciones.

• A no recibir tratamientos médicos inútiles y a no soportar sufrimientos físicos y morales que puedan evitarse.

• Derecho y medios de contactar con sus padres o con la persona que los sustituya en momentos de tensión.

• A ser tratado con tacto, educación y comprensión y a que se respete su intimidad.

• A recibir los cuidados prodigados por un personal cualificado, que conozca las necesidades de cada grupo de edad en el plano físico y afectivo.

• A ser hospitalizado junto a otros niños, evitando todo lo posible su hospitalización entre adultos.

• A disponer de locales amueblado y equipados, de modo que respondan a sus necesidades en materia de cuidados, de educación y de juegos, así como de las normas oficiales de seguridad.

• A proseguir su formación escolar y a beneficiarse de las enseñanzas de los maestros y del material didáctico que las autoridades escolares pongan a su disposición con la condición de que dicha actividad no cause perjuicios a su bienestar y/o no obstaculice los tratamientos que se siguen.

• A disponer de juguetes adecuados a su edad, libros y medios audiovisuales.

• A poder recibir estudios en caso de hospitalización parcial o de convalecencia en su propio domicilio.

• A la seguridad de recibir los cuidados que necesita, incluso en el caso de que fuese necesaria la intervención de la justicia si los padres o la persona que los sustituya se los niegan por razones religiosas, de retraso cultural, de prejuicios, o no están en condiciones de dar los pasos oportunos para hacer frente a la urgencia.

• A la necesaria ayuda económica, moral y psicosocial para ser sometido a exámenes y/o tratamientos que deban efectuarse necesariamente en el extranjero.

Fotos | iStokphoto
En Bebés y más | Los derechos de los niños no desaparecen al entrar al hospital

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