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Con el frío llegan los resfriados

Con el frío llegan los resfriados
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Con el frío llegan los resfriados, las gripes y otras enfermedades que están asociadas al invierno. Te puedes llegar a preguntar si es que en invierno bajan las defensas y por eso hay más resfriados.

Las defensas no bajan con el frío, pero los gérmenes viven mejor a unas determinadas temperaturas y por eso tienen más capacidad para infectarnos, pero para los adultos es más llevadero, ya que por el contacto con el medio ambiente hemos desarrollado más anticuerpos y el sistema inmunológico es mucho más maduro.

En tu pequeño, el sistema inmunológico es menos maduro y posee menos capacidad defensiva y aunque no podemos evitar los gérmenes, no hay mal que por bien no venga. Al organismo de tu hijo, le interesa que virus y bacterias ataquen ya que es una manera de crear defensas y hacer madurar el sistema inmunológico del pequeño.

Es muy normal que el niño se resfríe, en realidad el resfriado no es un problema, pero sí las complicaciones que pueden venir con él como las bronquitis, las otitis, etc. por lo que un pequeño resfriado tiene que estar muy bien cuidado. El niño tiene totalmente desarrollado su sistema inmunológico a partir de los siete años, por eso, hasta que no cumple esa edad puede llegar a padecer varios resfriados al cabo del año.

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La alimentación es la base de la salud, con una buena alimentación se pueden prevenir enfermedades infecciosas, y una de las más eficaces para prevenirlas es la vitamina C que dan algunas frutas (cítricos sobre todo) y algunas verduras, éstas deben ser cocinadas en su justa medida para que no pierdan propiedades.

También algunos hábitos son importantes para la salud de tu hijo. Lavarse las manos con agua y jabón tras estornudar o cambiarle el pañal. Si un miembro de la familia está resfriado no debe compartir el vaso ni los cubiertos. No fumar en casa, el tabaquismo pasivo aumenta la frecuencia e intensidad de resfriados e infecciones. Es importante lavar el chupete y la tetina con agua caliente muy a menudo, tanto si está resfriado como si no. Usar pañuelos de papel desechables, ya que un pañuelo de tela favorece el continuo contacto con los gérmenes. Airear los espacios cerrados, así los oxigenarás y ayudarás en la eliminación de gérmenes. Cuando tu hijo está enfermo, es muy conveniente cambiarle las sábanas a menudo y conseguir un microclima en casa de unos 20º por el día y 2º menos por la noche.

Más información | Botanical-online Más información | Pediatraldia

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