Compartir
Publicidad
Publicidad

La elección de la ropa

La elección de la ropa
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

¿Te has equivocado ya comprando ropa para tu hijo? ¿Aquel vestido tan bonito quedó archivado en el guardarropa porque tu niña lo ha usado sólo una vez? Todas nosotras en algún momento hemos elegido incorrectamente. Aquí te contamos algunos trucos a tener en cuenta para que la ropa de tu hijo sea la apropiada.

Escoge la ropa del niño teniendo en cuenta la salud, comodidad, conveniencia y agrado: no la elijas simplemente para complacer tus gustos. Debe estar hecha de tal manera que no se dé cuenta que la lleva puesta; debe ser sencilla, fácil de lavar, adecuada al clima, de poco peso, que no abulte, lo suficientemente amplia para su mayor comodidad y sin fajas apretadas. Asimismo, a tu hijo debe agradarle, pues puede sentirse cohibido si lleva prendas que no le gusten.

Al elegirla, pregúntate: ¿podrá mi hijo jugar libremente teniéndola puesta?; ¿será bastante abrigada?; ¿permitirá el libre desarrollo del cuerpo, la circulación de la sangre, la actividad muscular?; ¿podrá ponerse y quitarse fácilmente y no presentará dificultades en el excusado?; ¿podrá lavarse bien y será durable?; ¿le agradará a mi hijo? No compres prendas que cuesten planchar. De hecho, lo ideal es comprar únicamente ropa que no haga falta planchar. Recuerda también que lo ideal es adquirir prendas que sean fáciles de conjuntar entre sí; con algunos modelitos que combinen (¡y con poco dinero!) te aseguras un interesante vestuario.

Compra una cantidad de ropa suficiente, ni demasiada ni tan poca; de este modo evitarás tener que estar pendiente del lavado y tu niño tendrá siempre algo que ponerse. Piensa que los chicos se ensucian mucho y que, normalmente, hay que cambiarles diariamente, o incluso dos veces por día.

El tejido de algodón es bueno para la ropa interior, pues mantiene el calor del cuerpo, absorbe fácilmente la transpiración, se seca rápidamente, permite que el aire penetre hasta la piel, resiste lavados frecuentes y puede ser hervido, no requiere planchado, dura bastante y es lo suficientemente elástico para ceder al moverse el niño. Las telas suaves de algodón, por ser tan frescas, son convenientes para el verano. En los climas más fríos pueden usarse tejidos de lana y algodón o de lana y seda.

Revisa las costuras de toda la ropa interior antes de adquirir una prenda, en particular en las sisas y la entrepierna; deben ser suaves, pues las arrugas irritan la piel. Asegúrate de que todas las costuras sean resistentes pues los niños juegan libre y activamente y no debieran sentirse molestos por el temor de romper alguna prenda.

Por último, recuerda: a medida que tu hijo crece, necesita correr, trepar, arrastrarse, saltar, moverse libremente, jugar, y la ropa que use deberá contribuir a la satisfacción de esta necesidad; no lo reprendas si se ensucia.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos