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En el colegio Waldorf en Silicon Valley la tecnología no es una prioridad

En el colegio Waldorf en Silicon Valley la tecnología no es una prioridad
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¿Y por qué el colegio Waldorf no considera que la tecnología sea una prioridad? Pues básicamente porque para ellos la enseñanza es una experiencia en la que el protagonismo y el peso recae en el ser humano y no en la tecnología. El artículo, publicado en el New York Times, ha tenido impacto por Internet, básicamente porque el colegio está localizado en el Silicon Valley, un lugar donde las empresas tecnológicas son abundantes y relevantes (Google, Apple, Yahoo, Hewlett-Packard, etc.) y porque los hijos de los trabajadores de estas grandes empresas parecería que deberían seguir rodeados de tecnología en su proceso de aprendizaje escolar y no es así.

No es una noticia que tampoco deba sorprendernos, hace 30 años, cuando íbamos al colegio (yo al menos), no teníamos ordenadores y aprendimos un montón de habilidades y desarrollamos capacidades que adaptamos al uso de los ordenadores conforme fuimos creciendo. Y es que la escuela de Waldorf cree que la tecnología no ayuda ni en la aritmética, ni en la escritura, ni en el fomento del pensamiento crítico. Además tampoco es especialmente favorable al uso de la tecnología en casa.

Waldorf obtiene unos resultados sobresalientes con su filosofía y los recursos que emplea con los alumnos. Su tarifa es de 20.000 dólares al año por alumno que me imagino que se invertirán de forma adecuada para conseguir impulsar su método y estilo. Al parecer el 94% de los alumnos graduados en esta escuela acudieron a universidades importantes o sea que la progresión es evidente. En la imagen parece que se muestra algún detalle del aula, efectivamente parece algo clásico y un poco retro. Pero sin duda debe ser efectivo con los alumnos.

Me gustó un artículo que leí a partir del blog de Antonio Ortiz en el que indicaba que esta escuela más que formar obreros forma capataces, jefes, dirigentes y mandos que saben sacar el partido a las herramientas, a las personas y a las que el uso de la tecnología no les preocupa demasiado. Además su foco en el trabajo futuro serán los recursos, las posibilidades que ofrecen y trabajar con creaciones que todavía no están disponibles. Por eso es más importante responder a los retos a los que se enfrentarán estos chicos en el futuro y prepararlos para ello que trabajar con tecnología en la actualidad y que dentro de unos años estará obsoleta o muy superada.

Sí hay cosas que me sorprenden en el artículo, por ejemplo que se indique que es ridículo pensar que un iPad pueda ser visto como una herramienta para enseñar aritmética a los niños cuando yo creo que sí puede hacerlo de forma muy intuitiva y simple. En todo caso creo que Waldorf tiene mucha razón cuando opinan que enseñar es una experiencia humana que recae en el profesor y que la tecnología puede llegar a ser una distracción de lo verdaderamente relevante que es enseñar literatura, aritmética y pensamiento crítico.

Waldorf es una escuela con más de 40 centros en California y muchos más a lo largo del país. Independientemente de que la fusión entre colegios y tecnología no funcione según ellos, el centro tiene muy claro que los alumnos que salen de sus instalaciones dispondrán de capacidades para resolver problemas en el futuro y para eso sabemos que la tecnología por si sola no aporta mucho.

Más información | Antonio Ortiz Más información | New York Times Imagen | Rebekah Zachritz

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