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Alimentación complementaria: los primeros días

Alimentación complementaria: los primeros días
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Llega el momento en que decidimos empezar a darle algo de comer a nuestro niño y aparecen las primeras dudas: “¿Qué le doy?”, “¿Cómo se lo doy?”, “¿Cuánto le doy?”,…

Intentaré, poco a poco, ir respondiendo a estas dudas con recomendaciones (que no normas) sobre la alimentación complementaria en los primeros días.

A los seis meses pueden comer muchísima variedad de alimentos, pero ante esa variedad la duda siempre es la siguiente:

¿Por qué alimento se empieza?

Por el que prefieras. No existen estudios que digan que es mejor empezar por las frutas, por los cereales o por las verduras. Cada cual que empiece por el que más gracia le haga.

Hay quien empieza con la fruta, otros con los cereales y otros con la verdura. Como digo, cada cual que haga según sus preferencias.

Dentro de esta libertad de elección con que nos encontramos de inicio hay algo que sí es importante y que se debe tener en cuenta: los alimentos tendrían que ofrecerse de uno en uno y con una separación de varios días entre ellos (se suele decir entre 4-5 días y una semana). De esta manera, si el alimento produce alergia o intolerancia lo sabremos enseguida.

En caso que ofreciéramos varios alimentos nuevos de golpe y alguno le sentara mal o produjera alguna reacción tendríamos que repetir con ellos, de uno a uno, para saber cuál es el alimento que produce la reacción (y no es lo más recomendable, claro).

Es también importante que cada nuevo alimento sea ofrecido como tarde a mediodía (si se lo damos por la noche antes de dormir podemos no darnos cuenta de una posible reacción durante la noche) y mejor si es en sábado o domingo, cuando seguro están papá y mamá en casa para salir corriendo si pasa algo (no quiero imaginar a la abuela con su nieta corriendo tras una reacción alérgica).

Volviendo al tema de la elección de los alimentos, si una madre se decidiera a empezar por la fruta no es necesario darle al niño una fruta diferente cada semana hasta dárselas todas y una vez acabadas iniciar otros alimentos.

Lo que se puede hacer (y es más recomendable) es ir dando cada semana un alimento de cada grupo, así, pasado un mes, el lactante tomará un poco de todo (por ejemplo: la primera semana manzana, la segunda arroz, la tercera patata y la cuarta pollo o arroz, pollo, lentejas y pera o guisantes, plátano, arroz y pollo o…).

¿Cuánto le preparo?

Lo ideal es empezar con pocas cantidades. Los primeros días es más una toma de contacto que otra cosa, así que no esperemos que se coma un plato entero de arroz, porque no lo hará. Dentro de unos días ampliaremos esta información, pues el cuánto debe comer un niño es una de las mayores preocupaciones de los padres.

¿A qué hora se da cada alimento?

Pues siguiendo con la posibilidad de elegir, los alimentos se dan a la hora que a cada familia le vaya bien. Por no sé qué divino mandamiento decimoprimero muchos pediatras dicen que la fruta se da por la tarde para merendar, que la verdura a mediodía y que los cereales por la mañana (y si quieren que el niño duerma más te dicen que por la noche).

Si fueran recomendaciones y punto, dejando libertad de decisión, pues vale, el problema es que transforman la recomendación en norma y son normas sin fundamento.

Si la madre trabaja por la mañana, que es cuando alguien cuida del niño y es cuando le van a dar alimentación complementaria, ¿Por qué no pueden darle fruta por la mañana? ¿Los adultos sólo comemos fruta para merendar? ¿No se puede comer verdura y carne por la noche?

¿Es necesario separar los alimentos, tal y como recomiendan?

La recomendación que se suele dar es como la que he comentado arriba. Fruta en tal momento, verdura en tal otro, etc. Sin embargo lo recomendable es no separarlos.

Los nutrientes de cada alimento se absorben mejor cuando se juntan en el estómago con nutrientes de otros alimentos. La vitamina C de la fruta o del tomate ayuda a que se absorba mejor el hierro de los cereales, de las verduras y de las legumbres y las proteínas vegetales se asimilan mejor cuando se juntan con algún cereal, por poner algún ejemplo.

Es mejor que en una comida se mezclen dos o tres alimentos diferentes (por ejemplo: plátano, patata y carne) a que demos los mismos dos o tres alimentos por separado.

De hecho, si uno de lo objetivos es que vayan aprendiendo y acostumbrándose a la dieta de los adultos lo más lógico es que coman varios alimentos cada vez, como nosotros, y no una extraña dieta que separa los alimentos y que ningún adulto realiza (imagino).

La trona puede esperar (un poco)

Hasta el momento en que un bebé empieza a probar los alimentos su única comida ha sido la leche. Para ello no se utiliza la trona, porque amamantar a un bebé se hace en brazos (y si se da leche artificial, mejor en brazos también).

Una buena manera de mejorar la aceptación de nuevos alimentos es ofrecerlos a los bebés en nuestro regazo, con el plato delante.

Es una manera de seguir alimentándole con cariño y con afecto, abrazándoles, y de que no vea tantos cambios de golpe (antes me daban leche y ahora no, antes me cogían en brazos y ahora no, antes tenía que succionar y ahora me ponen la comida delante, antes veía a mamá cerquita y ahora la tengo enfrente,...).

En la foto de arriba podemos ver a un papá con su niña en lo que podría ser un buen ejemplo de esto que comento. Me da la impresión de que el plato de comida es del papá, pero si imaginamos que es de la pequeña, podría ser un buen ejemplo en caso de darle con cuchara (también pueden comer ellos muchas cosas con sus manitas).

Más información | AEPAP, OMS
Fotos | Flickr (c u rr y), Flickr (Beth Nazario)
En Bebés y más | Alimentación complementaria: ¿Cuándo empezar? (I) y (II), Alimentación complementaria: ¿Qué es?

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