Favoritos de llanos_pastor en Bebesymas http://www.bebesymas.com/usuario/ seleccionado por llanos_pastor http://www.bebesymas.com <![CDATA[¿Una mala lactancia materna es peor que una buena lactancia artificial?]]> http://www.bebesymas.com/ser-padres/una-mala-lactancia-materna-es-peor-que-una-buena-lactancia-artificial http://www.bebesymas.com/ser-padres/una-mala-lactancia-materna-es-peor-que-una-buena-lactancia-artificial Fri, 05 Mar 2010 06:00:34 +0000 seleccionado por llanos_pastor lacmat1.jpg

Si hay algo que los padres de hoy en día hacemos, y mucho, es debatir sobre la crianza, la educación y la alimentación de nuestros hijos.

Son tantos los consejos diferentes y contradictorios y tantas las recomendaciones y decisiones de cada padre y madre que todos queremos poner nuestro grano de arena y todos queremos poder defender nuestras decisiones.

Es por eso que cuando alguien afirma una cuestión, por ejemplo, que dar el pecho ayuda a que madre e hijo tengan un mayor vínculo afectivo, alguien matiza dicha cuestión hablando de casos en los que sería mejor buscar una alternativa, en este caso, dar el biberón.

Con esto me refiero a la conocida argumentación: “Hay madres que dan el pecho a regañadientes, mirando la TV o haciendo otras cosas, pasando de sus hijos y seguro que se crea más vínculo si una madre da el biberón hablando y acariciando a su bebé”.

Por eso hago la pregunta: ¿Una mala lactancia materna es mejor que una buena lactancia artificial? Y por eso utilizaré un par de ejemplos más en los que se busca la peor situación de una recomendación para dejar paso a la mejor situación de lo que se considera menos adecuado.

¿Qué es mejor, una madre que da el pecho sin ganas o una madre implicada que da el biberón?

Este tipo de frases, como digo, salen a colación cuando se ofrecen recomendaciones acerca de la lactancia materna y sus supuestos “poderes” afectivos.

Si por ejemplo yo (o quien sea) dijera: “la lactancia materna previene el desarrollo de problemas mentales“ o “la lactancia materna ayuda a crear un vínculo afectivo sólido con el bebé”, alguien me podría decir que conoce a una que da el pecho mascando chicle y arreglándose las uñas y que así poco vínculo va a crear y añadirá que, para dar el pecho de según qué manera, a nivel afectivo, será mejor una madre cariñosa que da el biberón mirando a los ojos de su bebé, acariciándole y hablándole.

Y en según qué casos le daría la razón. Es decir, a nivel emocional, si fuera un bebé, preferiría (supongo) que mi madre me diera biberón y fuera supercariñosa, a que me diera el pecho pasando olímpicamente de mí.

Entonces en algunas situaciones es mejor dar biberón, ¿no?

Pues a nivel emocional seguramente sí. A nivel nutritivo y a nivel inmunológico es evidente que no, siempre será mejor la lactancia materna, sin embargo como estamos hablando de un tema más emocional, ligado a lazos y vínculos madre e hijo, en ese caso sí creo que sería mejor dar biberón en algunas situaciones.

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Sin embargo esta afirmación que muchas mujeres utilizan para defender la lactancia artificial es un error de argumentación. Se compara la peor de las situaciones haciendo algo que teóricamente es mejor con la mejor de las situaciones haciendo algo que teóricamente es peor, y de esta manera es fácil que el biberón supere a la lactancia en algunas cuestiones.

¿Qué pasaría si comparáramos a una madre tremendamente amorosa que da lactancia materna con una madre tremendamente amorosa que da el biberón?

Y llevando a cabo la misma estrategia, ¿qué pasaría si comparáramos a una madre tremendamente amorosa que da el pecho con una madre que da lactancia artificial y pasa completamente de su bebé y que incluso cede la alimentación con biberón a otras personas?

Un Mercedes es mejor que un Renault

Sé que los coches no son bebés, pero me parece una buena manera de seguir ejemplificando este tema. Si yo dijera que un Mercedes es mejor que un Renault seguro que todo el mundo me daría la razón, sin embargo, si cogiéramos un Mercedes “normalito”, de los más bajos de gama, y un Renault de gama alta, con todos los extras, habría (imagino, no lo he comprobado) diversos puntos en los que el Renault superaría al Mercedes.

Entonces, si tienes dinero para comprar un Renault de gama alta que cuesta más o menos lo mismo que un Mercedes de gama baja, ¿qué elegir?

Unos dirán que en ese caso mejor un Renault completito y con todos los extras y otros dirán que mejor un Mercedes ya que, pese a ser de gama baja, sigue siendo un Mercedes.

¿Quiere decir esto, para los que prefieren un Renault, que Renault es mejor que Mercedes?

Pues si lo que ellos buscan, por ejemplo, es un coche con asientos de cuero calefactados y el Renault lo tiene mientras que el Mercedes no, pues sí, es mejor…

Pero, ¿qué sucedería si en vez del Mercedes de gama baja cogiéramos un Mercedes de gama alta y lo comparamos al Renault de gama baja?

El colecho y el contacto ayudan a preservar la autoestima de los bebés

Me perdonará evaval, ya que para este punto me he inspirado en uno de sus comentarios de la entrada ““Madre… hay más de una”: reportaje acerca de la crianza en otras culturas”, en que me cuestionaba que el colecho y el contacto con los bebés ayudaran a preservar la autoestima de los bebés, ya que hay padres que colechan y que tienen contacto con sus bebés que probablemente les crían con poco amor o afecto.

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Y así caemos en la misma trampa argumental. El colecho, el afecto y el contacto ayudan a criar hijos sanos emocionalmente si los padres son afectuosos, cariñosos, sensibles, pacientes… e incluso si no lo son tanto.

Sin embargo, si los padres no hacen demasiado caso a sus hijos o si mantienen una relación demasiado dañina, con broncas continuas y agresiones físicas y/o verbales, la autoestima de éstos podría verse mermada incluso cuando colecharan o tuvieran muchos brazos y contacto.

En este caso no sé si se podría afirmar “el colecho y el contacto ayudan a preservar la autoestima”. Muchos pensaréis que no, que en este caso no, pero yo quiero dar un paso más para lanzarme a la piscina y decir que en ocasiones el colecho (que aún aportará contacto nocturno y algún besito o abrazo, digo yo) y el contacto serán precisamente los que ayuden a equilibrar la balanza de una relación padres-hijos poco amorosa.

¿Qué es mejor, colecho y contacto en padres poco amorosos o cuna y poco contacto en padres cariñosos?

Hagamos de todas maneras como con los otros ejemplos. Si ponemos a un lado colecho y contacto en padres cuya relación con los hijos es poco sana y al otro lado a unos padres cariñosos y amorosos que prefieren que sus hijos duerman en otras habitaciones y que huyen un poco del contacto y los brazos para evitar que se acostumbren, ¿qué es mejor?

Imagino que muchos pensaréis que la segunda opción parece mejor (yo tendría que ser bebé y probar ambas para dar mi respuesta, pero a priori también creo que me quedo con la segunda).

Sin embargo, salvando de nuevo la trampa, ¿qué pasaría si comparáramos colecho y contacto en padres muy amorosos con dormir al niño en la cuna y tener poco contacto siendo padres también muy amorosos? ¿Qué pasaría si comparáramos colecho y contacto con padres muy amorosos con cuna y poco contacto en padres que no hacen caso a sus hijos cuya relación es dañina y poco adecuada?

Creo que no hace falta responder.

Resumiendo: las comparaciones deberían hacerse en igualdad de condiciones

Concluyendo con el tema, la intención es mostrar que, a la hora de argumentar, se pueden buscar caminos alternativos para tener la razón aunque de inicio no la tengamos.

Se me ocurre también el tema de las guarderías, que no hace falta que comente demasiado porque sería demasiado repetitivo, pero a grosso modo, cuando alguien dice que los niños están mejor en casa que en la guardería, se suele argumentar que hay madres que están en casa con sus hijos y pasan de ellos y que para eso mejor en la guardería.

Pues tienen razón probablemente, pero también puedo yo decir que, para estar en según qué guarderías, mejor que estén con su madre, aunque pase de ellos o que para estar en una guardería muy amorosa, mejor que esté con la muy amorosa de su madre.

Las comparaciones deberían hacerse en igualdad de condiciones, aunque es lógico que defendamos el terreno que pisamos porque hay en juego decisiones que hemos tomado y otras que ni siquiera hemos tomado que atañen a personas que no somos nosotros: nuestros hijos. Y como se dice a menudo (bueno, quizás no tan a menudo): “de mí di lo que quieras, pero a mi hijo ni lo nombres y menos me digas cómo lo tengo que educar”.

Como habéis dicho estos días varias de las que comentáis en el blog en otras entradas: “a todos nos gusta opinar y a la gente le cuesta muy poco meterse en los asuntos de los demás”. Pues, ya que se hace, al menos que sea con respeto y, sobretodo, en igualdad de condiciones para los dos términos.

Fotos | Flickr – christyscherrer, holisticmonkey, khrawlings
En Bebés y más | Lactancia materna o leche artificial: La confusión de las nuevas madres, El vínculo entre padres e hijos es clave para la autoestima, Diario de a bordo de un papá colechador

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<![CDATA["Pórtate bien o te pincha en el culo"]]> http://www.bebesymas.com/ser-padres/portate-bien-o-te-pincha-en-el-culo http://www.bebesymas.com/ser-padres/portate-bien-o-te-pincha-en-el-culo Mon, 01 Dec 2008 08:00:00 +0000 seleccionado por llanos_pastor enfermera.jpg

Siempre escribo los posts desde la visión de padre, pero hoy, para éste en concreto, voy a hacerlo desde la visión de personal sanitario que recibe a padres y madres y a sus hijos.

“Pórtate bien o te pincha en el culo” es una frase que se dice muy a menudo y que recibo cada día con más sorpresa e indignación, por lo inadecuada que es.

Hace unos días en el CAP (Centro de Atención Primaria) en que trabajo un padre se la repetía a su hijo de 4 años incesantemente: “Pórtate bien o te pinchará en el culo, ¿le decimos que te pinche? ¿o no? mejor no, ¿no? porque te estás portando bien, ¿verdad?” y el niño había entrado callado, tranquilo y no parecía tener intención de hacer nada más que mirar y esperar.

Hoy mismo otro padre y otro hijo en la misma situación, solo que este niño sí jugaba más y de nuevo me ponía a mí en el papel de juez.

Me ha pasado muchas veces, incluso caminando hacia la consulta y pasando por la sala de espera, que es donde los niños más se aburren y por lo tanto donde más juegan.

Supongo que el personal sanitario nos convertimos en el (¿único?) recurso para que los niños hagan caso a los padres y madres.

Analizando la frase y mediante el uso de la lógica más simple llego a lo siguiente:
“Pórtate bien o te pinchará en el culo” equivale a “te pinchan cuando te portas mal” y “te pinchan cuando te portas mal” a “si me pinchan es porque me he portado mal.”

Por lo tanto las posibles consecuencias son:

  • Que las personas de bata blanca se vean como seres despiadados y controladores, serios y autoritarios que llevan siempre una jeringa cargada con una aguja preparada para clavártela en el culo a la que considere que te has portado mal. O sea, que nos tengan miedo. No me extraña que tantos adultos tengan pánico a las agujas.
  • Que los niños entiendan que los pinchazos (léase administración de medicación y/o vacunas) sean la consecuencia de haber hecho alguna fechoría / haberse portado mal.
  • Que los niños entiendan que el portarse mal (esto de portarse mal habría que matizarlo. Correr o gritar no es portarse mal, en el parque se puede hacer y no pasa nada, sin embargo en el médico puede molestar…) no es algo que deban corregir porque sus padres lo piensan, sino porque el personal sanitario lo piensa.
  • Que los niños sepan que los padres, a menudo, mienten. Por mucho que haga, nadie le va a pinchar como consecuencia, esto afecta a la credibilidad del padre.

Considero que es más fácil decirle al niño:

“David, estamos en un centro sanitario… Esto es un lugar donde viene la gente enferma para curarse y cuando uno está enfermo necesita un poco de tranquilidad. Papá y mamá van a estar aquí sentados. Si quieres puedes jugar o leer algún cuento pero sin hacer mucho ruido, que aquí el ruido puede molestar a los demás” o más resumido si el niño es más pequeño: “David, aquí no quiero que corras, luego podrás correr en el parque si quieres.”

O directamente jugar con él a algo tranquilo, o llevarle comida, o leer algún cuento, pero sobretodo evitar frases de este tipo, que son mentira y que hace que te juegues una contestación esta: “yo no voy a pinchar a nadie que no lo necesite”.

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<![CDATA[Parto: anestesia epidural]]> http://www.bebesymas.com/parto/parto-anestesia-epidural http://www.bebesymas.com/parto/parto-anestesia-epidural Thu, 27 Nov 2008 16:09:03 +0000 seleccionado por llanos_pastor epidural

Recordemos que no hace demasiados años nuestras madres parían sin anestesia y no se morían por ello. Pero también hay que reconocer que la anestesia epidural ha sido toda una revolución en la atención al parto marcando un antes y un después en la historia obstétrica.

Su uso está hoy muy extendido en los partos, permitiendo mantener conciente en todo momento a la mujer a la vez que bloquea la sensación de dolor en la parte inferior del cuerpo.

Se utiliza para adormecer las raíces nerviosas en su salida de la médula. Se coloca cuando las contracciones de parto son regulares y se han alcanzado (idealmente) los 5 centímetros de dilatación. Tarda de 10 a 20 minutos en hacer efecto por lo que si el parto está muy avanzado es posible que no de tiempo a que surta efecto.

Las posiciones para aplicar la epidural son sentada o recostada sobre un lado siempre con la curvatura de la espalda hacia fuera. Antes de aplicar la epidural, se desinfecta la piel y se coloca una anestesia local para que la mujer no sienta dolor al pincharse la zona lumbar.

Luego se inserta una aguja entre la segunda y tercera vértebra, o entre la tercera y la cuarta, en la parte baja de la espalda, que penetra en el espacio epidural situado entre las paredes óseas del canal medular y la envoltura de la médula. Se mete un tubito fino y hueco llamado catéter que queda insertado tras retirar la aguja a través del cual se van aplicando la dosis de analgésico necesaria mediante una bomba automática de infusión.

En las consultas previas al parto es aconsejable que hables con tu médico o matrona acerca de la epidural, cuáles son sus riesgos, cómo es el procedimiento para colocarla en el hospital donde darás a luz, etc.

Generalmente se suele tener una cita previa con un anestesista quien te hará preguntas sobre tu historia médica. Es importante que les des todo tipo de información como si eres alérgica a algún medicamento o alimento, si tienes algún problema médico, enfermedades previas, antecedentes familiares, etc. ya que a través de estos datos el médico puede evaluar posibles riesgos.

Como decía antes, la anestesia epidural o peridural ha venido a mejorar los partos de muchas mujeres, pero no todo son rosas. La epidural también tiene sus riesgos.

Algunas son menos graves como los temblores o la incapacidad de mover las piernas y otras, aunque menos frecuentes, son bastante más serias. Vemos las ventajas y las desventajas de la epidural.

Beneficios de la epidural:

• Permite aliviar el dolor sin bloquear ninguna de tus facultades mentales.

• Puede utilizarse durante todo el parto (a partir de los 5 cm) regulando la intensidad de la medicación.

• Evita la necesidad de aplicar otro anestésico en caso de requerirse el uso de fórceps, extracción con vacío o episiotomía.

• Permite tu participación activa en caso de cesárea.

• Su efecto dura cerca de 2 horas y es posible reforzarse si es necesario o hacer que el efecto desaparezca al acercarse el nacimiento para que puedas controlar por completo este último momento.

Riesgos y complicaciones de la epidural:

• Caída de la presión sanguínea

• Alargamiento de la fase de dilatación aumentando las posibilidades del uso de oxitocina.

• Pérdida del reflejo de pujo

• Fiebre materna

• Incontinencia urinaria y/o fecal

• Hemorragias

• Temblores

• Picores

• Dolor de cabeza posterior al parto

• Nauseas y vómitos posteriores al parto

• Dolor de espalda los días posteriores al parto

• En el peor de los casos puede provocar complicaciones graves como convulsiones, parálisis, meningitis, infección de pulmón, derrames cerebrales.

• Se la señala como culpable de desencadenar una serie de complicaciones en el parto como: estrés fetal, mayor riesgo de parto instrumental con fórceps o ventosa y de incrementar el riesgo de cesárea cuando se coloca antes de los 5 centímetros de dilatación.

• No siempre es 100% efectiva. Esto quiere decir que no hace efecto con la misma intensidad en todas las mujeres o que puede no hacer efecto en alguna parte del cuerpo.

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Lo esencial es estar informada para decidir por tí misma si prefieres la anestesia epidural a la hora de dar a luz o no. Su uso está bastante extendido, o sea que en la mayoría de hospitales dan por hecho que la quieres, aunque como contrapartida hay otros centros que en ciertos horarios (generalmente nocturnos) no se administra.

Como decía, creo que lo importante es conocer las ventajas y desventajas, los riesgos y beneficios de la epidural para tomar una decisión fundamentada. A veces nos dejamos llevar simplemente porque “todas paren con epidural” pero cuando nos vemos temblando como una hoja y no controlando nuestro propio cuerpo probablemente no es lo que hubiésemos querido.

Es una decisión totalmente personal. La futura mamá tiene que evaluar si prefiere priorizar el no sentir dolor a pesar de enfrentar posibles riesgos, que aunque son mínimos los hay, o por el contrario si prefiere buscar métodos alternativos para sobrellevar los dolores de parto (relajación, hipnosis, masajes, acupuntura, etc).

Más información | Folleto epidural – El parto es nuestro, Nlm.nih.gov
En Bebés y más | Ventajas y desventajas de la epidural, ¡Bendita epidural!

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