Favoritos de artemix03 en Bebesymas http://www.bebesymas.com/usuario/ seleccionado por artemix03 http://www.bebesymas.com <![CDATA[Elena Lordán: "Mi hijo ha decidido dejar de colechar con seis años"]]> http://www.bebesymas.com/desarrollo/elena-lordan-mi-hijo-ha-decidido-dejar-de-colechar-con-seis-anos http://www.bebesymas.com/desarrollo/elena-lordan-mi-hijo-ha-decidido-dejar-de-colechar-con-seis-anos Tue, 30 Mar 2010 04:00:04 +0000 seleccionado por artemix03 durmiendo1.jpg

En Bebés y más hemos publicado a menudo declaraciones y teorías de expertos en diferentes materias relacionadas con los bebés. Hoy entrevistamos a Elena Lordán, que no es pediatra, ni obstetra, ni experta en sueño infantil (o quizás sí, dado que tiene dos hijos). Elena es psicóloga, pero hoy no la entrevistamos por su profesión, sino por ser una mamá que ha colechado durante seis años, casi siete, con su hijo Pablo, que un buen día, hace poco, le dijo: “quiero dormir en mi habitación”.

Del colecho hemos hablado en reiteradas ocasiones y casi siempre surgen las mismas dudas: hasta cuándo duermen con los papás, si se van solos a su habitación, si se acostumbran a ello, cómo gestiona cada familia el tiempo antes de acostarse, cómo hace la pareja para tener sus momentos de intimidad, etc.

De todas estas dudas hemos podido hablar con esta mamá, que nos ofrecerá su visión personal del colecho y sus sensaciones antes, durante y después de los seis años en que ha estado durmiendo con su hijo. Antes de empezar con la entrevista, os dejo el escrito que Elena hizo al respecto en el foro de Crianza Natural y que motivó esta entrada:

En mayo cumplirás los 7, cómo pasa el tiempo!!! Dormir contigo ha sido siempre lo más maravilloso del mundo y ahora, mi niño grande, te haces mayor. Me dijiste hace unos días que querías dormir en tu habitación, aquella en la que en la cama sólo acumulábamos la ropa sin planchar. De repente aquello me sonó a chino.

No hice ningún juicio de valor de tus palabras, pero creo que mi cara reflejó lo que pasó por mi mente…. pensé que querrías probar, a ver qué pasaba al dormir en tu habitación, en tu cama, sin mamá y sin tu hermano pequeño y que volverías al ratito a nuestra cama para que mamá te calentara los pies en mi barriga, como siempre.

Pero no señores, dormiste tooooda la noche seguida, sin decir ni mú. Al acostarme aquella noche me sentí extraña, triste… te fui a ver a tu cama un par de veces durante la noche y tú seguías ahí, la mar de feliz… y llegó la mañana y puse mi mano en tu almohada y donde siempre había estado tu linda cabecita no había nada… Y tú te despertaste radiante, feliz, con el despertador que mamá te había dejado.

Desde entonces han pasado varios días y tu decisión es firme. Abandonas el colecho para crecer, volar, evolucionar y yo me siento agridulce. Es entrañable verte crecer, sano y seguro, madurar a tu ritmo, que no es otro que éste. Pero no puedo evitar echarte de menos toooodas las noches, sentir añoranza y tristeza porque necesito el contacto físico contigo, mi hijo mayor. Y te comprendo y te respeto y apoyo tu decisión, mi tristeza no es tuya. Seguiré visitándote a hurtadillas por la noche y me acurrucaré a tu lado un ratito, siempre que me dejes.

Te quiero mi niño grande. Sigue adelante y crece feliz, que yo te acompañaré a tu lado.

¿Cuánto hace de esto?

Hace dos semanas que Pablo me dijo que quería dormir en su habitación, es bastante reciente.

¿Sigue durmiendo en su habitación?

Efectivamente, sigue durmiendo en su habitación, sin despertares nocturnos.

Para poner un orden cronológico, ¿cuándo empezaste a colechar con él?

Los primeros meses durmió en mi habitación en su cuna. Estuvo en su cuna hasta el año y medio, aproximadamente. El colecho oficial empezó entonces, momento en que comenzamos a compartir la cama.

¿Puedo preguntar qué fue lo que motivó que empezarais a colechar?

En realidad no sabría decirte, no fue algo meditado, sino algo natural. No hubo un motivo concreto que favoreció el comienzo del colecho, solo se dio así de repente, una noche, sin más y, desde aquel momento, formó parte de nuestra vida. Lo que si me pregunté en alguna ocasión es por qué no lo había hecho siempre. Es una de las experiencias más bonitas de la maternidad, sin duda.

suenos-preciosos.jpg

¿Alguien te dijo que eso estaba mal?

Su padre (ahora estamos separados) me dijo muchas veces que eso no era normal, ni bueno para el niño. También alguna amiga insistió en que el niño “debía” dormir en su cama. Por supuesto alguna profesora de párvulos también me hizo el comentario. Pero no fue algo que me preocupó nunca, yo sabía, sentía, que era lo mejor para él, para mí, para los dos. Hemos estado siempre muy felices colechando y algo tan bonito no puede ser nunca negativo.

Cuando ya tenía tres, cuatro años, incluso cinco, ¿te llegaron a decir que era recomendable que durmiera solo?

Por supuesto que el padre seguía insistiendo, alegando que ya era hora de que Pablo durmiera en su cama. Mi familia conocía mi elección y siempre me respetó, a pesar de que algún comentario bienintencionado de que el niño ya era mayor sí me hicieron. Sólo en algún momento sentí entonces la presión del padre, pero mi instinto pudo más que las dudas momentáneas. Yo sabia que mi hijo y yo éramos felices, él crecía sano y seguro, el colecho sólo nos hacía bien.

Ahora que colechabais con el hermano pequeño, ¿cómo os lo montabais a nivel organizativo?

Desde el nacimiento del peque, nos hemos ido reorganizado a medida que éste ha ido madurando en el sueño. Mi hijo pequeño siempre ha necesitado dormir mucho, así que yo lo dormía en la cuna adosada en mi cama pronto. Después cenábamos el resto de la familia y al finalizar me acostaba con el mayor en la cama. Cuando los dos dormían, generalmente me levantaba de nuevo para hacer lo que me hubiera quedado pendiente. Cuando el peque tenía 1 año saqué la cuna adosada y, para ganar espacio, adosé una de 90 a la mía de 1,50 (¡2,40 de cama familiar!). Hasta hace 15 días, dormíamos los tres con esta rutina. Ahora está todo igual, excepto la cama adosada que está vacía. En breve tengo pensado sacarla definitivamente.

¿Crees que el colecho y la relación de pareja son cosas incompatibles?

Desde luego no creo que lo sea. El colecho enriquece a todos, la pareja y el hijo o los hijos en común. Sentir esa unión especial padres e hijos colechando es precioso, para cada miembro de la familia y para todos como núcleo familiar. Pareja e hijos son siempre compatibles, también en la hora del sueño. Y de la misma forma, los padres pueden seguir teniendo sus momentos de sólo pareja, al margen del colecho.

En el relato ya explicas tus sentimientos actuales, ¿quieres añadir algo?

Sólo añadiría que hemos de guiarnos por nuestro instinto, ahora más que nunca que somos padres y madres. Dormir con nuestros hijos es algo natural, sano, cómodo, seguro, precioso y no debemos sentirnos presionados por nada ni nadie, sólo disfrutar de nuestros hijos y con ellos. Y, como comentaba hace unos días con alguien, el único inconveniente del colecho es el mono que sientes cuando tus hijos deciden independizarse.

Supongo que si pudieras volver atrás repetirías la experiencia ¿no?

Sin dudarlo ni un momento. No imagino mis noches lejos de mis hijos y colecharé con ellos siempre que quieran. Y cuando decidan dejar de hacerlo, como ahora, les respetaré y les acompañaré en su camino hacia la independencia.

Fotos | Flickr – madaise, Raúl A.
En Bebés y más | Diario de a bordo de un papá colechador, Cómo se lo montan las familias que colechan, Cómo practicar el colecho de manera segura y sin riesgos

]]>
<![CDATA[Las mujeres con cáncer de mama que quedan embarazadas tienen más posibilidades de sobrevivir]]> http://www.bebesymas.com/salud-de-la-madre/las-mujeres-con-cancer-de-mama-que-quedan-embarazadas-tienen-mas-posibilidades-de-sobrevivir http://www.bebesymas.com/salud-de-la-madre/las-mujeres-con-cancer-de-mama-que-quedan-embarazadas-tienen-mas-posibilidades-de-sobrevivir Wed, 31 Mar 2010 08:00:15 +0000 seleccionado por artemix03 embarazada

Ya habíamos oído que el embarazo tiene un efecto protector contra el cáncer de mama, reduciendo las posibilidades de sufrirlo en aquellas mujeres que habían tenido hijos.

Ahora, un estudio presentado recientemente en Barcelona en el marco de la VII Conferencia Europea sobre Cáncer de mama va más allá, asegurando que las mujeres con cáncer de mama que quedan embarazadas tienen más posibilidades de sobrevivir. O lo que es lo mismo, el embarazo reduce hasta un 42 por ciento el riesgo de muerte en las mujeres con cáncer de mama en comparación con las que no quedan embarazadas después del diagnóstico.

Es revelador, pues la recomendación más extendida en estos casos es esperar hasta después del tratamiento para concebir, incluso muchas mujeres congelan sus óvulos para ser madres una vez curadas. Sin embargo, según los expertos en cáncer de mama, este hallazgo permitiría a los doctores recomendar tener hijos durante el proceso oncológico.

Al parecer, la compleja interacción de diversas hormonas que se manifiesta durante la gestación tendría un efecto protector contra el cáncer mamario. De la misma forma, el sistema inmunitario de la madre produciría anticuerpos contra los antígenos fetales que actuaría como una vacuna antitumoral.

Según han dicho, se intentará refinar los resultados del estudio para determinar cuál es el momento más seguro para concebir en estos casos. De esta forma se reducirá el riesgo de muerte y se mejorará la calidad de vida de muchas mujeres.

Desde luego, sería una gran noticia para las mujeres que se enfrentan a un diagnóstico de cáncer de mama precisamente cuando pensaban convertirse en madres. Es posible que no pueda aplicarse a todas las mujeres, pero al menos la enfermedad no impedirá a muchas cumplir el sueño de ser madres.

Vía | La Opinión de Málaga
En Bebés y más | Los embarazos reducen el riesgo de padecer cáncer de mama, Una proteína del embarazo prevendría el cáncer de mama,

]]>
<![CDATA[Buggyguard: candado de seguridad para el carrito]]> http://www.bebesymas.com/compras-para-bebes-y-ninos/buggyguard-candado-de-seguridad-para-el-carrito http://www.bebesymas.com/compras-para-bebes-y-ninos/buggyguard-candado-de-seguridad-para-el-carrito Wed, 12 Aug 2009 12:30:43 +0000 seleccionado por artemix03 Buggyguard

Al estilo de los candados que colocamos en las bicicletas, Buggyguard es un dispositivo de seguridad que nos permite aparcar el carrito del bebé sin que “ningún amigo de lo ajeno” pueda llevárselo.

Es un candado en forma de juguete con combinación y un cable retráctil que puede colocarse en cualquier modelos de carrito para asegurarlo a cualquier objeto fijo como una farola o un poste, así también como a otro carrito, a nuestras pertenencias, o para unir las ruedas del carrito entre sí.

Buggyguard es ideal para cuando dejamos el carrito fuera de nuestro control o llevamos al bebé a algún sitio donde dejamos el carrito aparcado. Igualmente puede ser útil para dejarlo junto a nuestras pertenencias en la playa o bien atado a una farola en un parque para solamente prestarle atención al niño sin necesidad de estar vigilando el carrito a cada rato.

En la web oficial del producto figuran las tiendas donde comprarlo y prometen venta on-line en breve. El precio es de 25 dólares (unos 17 euros).

Vía | I love my baby
Sitio oficial | Buggyguard

]]>
<![CDATA[Pendientes en las niñas ¿sí o no?]]> http://www.bebesymas.com/recien-nacido/pendientes-en-las-ninas-si-o-no http://www.bebesymas.com/recien-nacido/pendientes-en-las-ninas-si-o-no Tue, 16 Jun 2009 06:00:25 +0000 seleccionado por artemix03 oreja_bebe.jpg

De un tiempo a esta parte, lo que era una costumbre prácticamente inamovible como poner pendientes en las orejas a las niñas ha pasado a ser una opción y muchos padres deciden no hacer los orificios en las orejas a sus hijas para que sean ellas las que decidan, más adelante, si hacerlo o no.

Esto ha hecho que muchos futuros padres y padres recientes se planteen esta cuestión: ¿le ponemos pendientes a la niña?

Se trata de una cuestión totalmente personal cuya decisión requiere una mínima reflexión. Yo no he tenido hijas, pero mi opinión al respecto es que si algún día tuviera una niña, no le pondríamos pendientes.

Estas son las razones:

  • Me parece una tradición algo anticuada: Desconozco desde cuándo se lleva a cabo, aunque sí sé que los romanos lo hacían con sus niñas. Creo que han pasado ya muchos años, y aunque es una tradición muy arraigada me parece antigua y poco útil.
  • Son sus orejas: Y no las mías. Es su cuerpo y yo no me considero quién, ni aún siendo su padre, para decidir por ella sobre un asunto tan irrelevante. Creo que es algo personal que tendrá que decidir ella cuando quiera.

    Bajo mi punto de vista cuando educamos a los hijos intentamos que sean autónomos y que sean capaces de tomar sus propias decisiones: Ésta, dado que es su cuerpo y le atañe a ella, es una de ellas.

  • Les hace daño: Hace tan sólo un par de décadas los niños eran operados sin anestesia porque se creía que no sentían dolor. Ahora sabemos que no esto no es cierto y que sí padecen dolor. Ponerles pendientes les hace daño y personalmente no concibo hacer daño a un bebé sin necesidad.
  • No sé ver a los bebés con bisutería: Es una cuestión puramente personal, claro, pero pulseras, pendientes, anillos o cadenas me parecen elementos accesorios que los bebés no necesitan y que deberían utilizar cuando ellas quisieran.
  • Se pueden enganchar: Según el pendiente que se le ponga se corre el riesgo de que se enganche con ropa, con algún peluche, con una chaquetita de lana… pudiendo hacerles mucho daño o incluso lesionar el lóbulo de la oreja.
  • Hay otras maneras de diferenciar el sexo: “Es un niño, porque no lleva pendientes”. Muchas niñas llevan pendientes para que se sepa que son niñas… bajo mi punto de vista es muy fácil preguntar “¿cómo se llama?” para saber si es niño o niña o, si me apuras, preguntar “¿es niño o niña?
  • Porque cuando sea adolescente y me pida un piercing no podré negarme: Qué sentido tiene que yo decida por ella cuando sea un bebé, poniéndole dos pendientes, y que cuando sea adolescente decida por ella que no se los ponga.
  • En el lóbulo está la representación de la cabeza: Esto tiene relación con la auriculoterapia, que es la técnica mediante la cual se diagnostica y se tratan distintas enfermedades, estimulando puntos ubicados en la oreja.

    Cualquier pendiente o piercing, según el punto donde esté ubicado, estará estimulando la zona que representa. En principio el punto donde se suelen hacer los pendientes de las niñas equivalen a los ojos y no considero que las niñas tengan problemas de visión o que vean mejor, pero por si acaso, no tocaría las orejas de las niñas.

Todas estas son las razones por las que yo, personalmente yo, no pondría pendientes a mi hija (si algún día tuviera una), pero veo lógico que sobre este tema existan otras opiniones y argumentaciones y por ello os invito a que respondáis a la pregunta que yo ya he respondido: Pendientes en las niñas ¿sí o no?

Foto | Flickr (jessicafm)
En Bebés y más | Pendientes para la recién nacida

]]>