Ser papá: "coge bien al niño que se te va a caer"
Estoy de acuerdo en que muchos papás somos bastante manazas, algunos diría que incluso torpes (con según qué cosas). Tenemos además una percepción del peligro bastante menor que las mujeres y una innata afición por los juegos físicos y algo “agresivos”.
En otras palabras, que a los papás nos gusta hacer volar a nuestros hijos, jugar al circo, ponerlos boca abajo, hacerles girar en el aire y cositas de ese estilo porque a ellos les encanta y porque tenemos la fuerza y, esta vez sí, la destreza y habilidad de hacerlo sin peligro (aunque los del vídeo tienen menos percepción de peligro que yo).
Ahora bien, esa seguridad sólo la tenemos nosotros, porque es empezar a jugar a algo así y mamá (o la mamá de mamá, o la abuela de mamá, o la tía de mamá, o…) dice: “Anda, estate quieto. Coge bien al niño que se te va a caer“.




