Como muchos padres ya habrán notado, estamos en época epidémica de gastroenteritis aguda (GEA) por el temible virus llamado rotavirus. Éste es digamos, el bicho más pesado para las GEAS, ya que provoca episodios más largos y persistentes de vómitos, diarrea y fiebre
¿Qué hay que hacer si el peque empieza con GEA? Lo primero, no asustarse. Es una patología super común y muy contagiosa. A menudo se presentan familias enteras afectadas a la vez, ya que es de contagio oral. Y lo segundo : Hidratación.
En cuanto a la alimentación, lo ideal es no modificarla en nada, aunque se tenga la idea de que lo mejor es el arroz y el jamón york. Ojito con los zumos y las bebidas muy azucaradas como la coca-cola, que pueden empeorar la diarrea.
Las GEAs en sí no son enfermedades peligrosas, lo único que pueden producir si no se insiste bien en los líquidos, es la deshidratación y todo lo que ello conlleva. Los síntomas de deshidratación, son los que marcan que hay que ir al médico, y son: sequedad de mucosas (ojos, boca…) y de piel, menos cantidad de pis, aumento de la sed, ojos hundidos, irritabilidad y postramiento llamativo.

Cuando un bebé pequeño llora insistentemente, casi siempre lo relacionamos con los cólicos del lactante, pero el reflujo gastroesofágico no es tan conocido y puede ser una de las causas. Es la devolución del contenido gástrico a través del esófago hacia la boca en lugar de continuar hacia el sistema digestivo, provocando quemazón y vómitos frecuentes.