
Son muchos los estudios que se realizan durante el embarazo para saber qué es lo más adecuado y qué lo más inadecuado para conseguir que los futuros bebés tengan la mejor salud posible.
Todos tenemos claro que las mujeres embarazadas tienen que tomar ácido fólico los primeros meses y yodo durante todo el embarazo, llegando incluso a tomar hierro al final del mismo si el ginecólogo lo considera oportuno.
Ahora, además, parece que podría ser interesante que las madres tomaran también suplementos de vitamina D pues se ha observado que aquellas que tienen déficit de esta vitamina podrían tener hijos con un peor desarrollo del habla y, lo curioso del asunto, es que es probable que muchas mujeres tengan déficit porque la naturaleza no tenía previsto que trabajáramos bajo techo, que nos desplazáramos bajo techo y que, cuando hace sol, nos pusiéramos cremas factor 2 millones para que los rayos del sol rebotaran en la piel.



En Bebés y más siempre hablamos de la importancia de llevar una dieta equilibrada en el embarazo. No solamente para controlar el aumento de peso sino también para que el bebé reciba a través de los alimentos todos los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita para desarrollarse adecuadamente.
El folato y el ácido fólico (también llamado ácido pteroilmonoglutámico, vitamina B9 o folacina) son una forma diferente de la vitamina del complejo B, fundamental para la prevención de los defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal.
En varias ocasiones hemos hablado sobre la importancia de la preparación del cuerpo antes del embarazo, de hecho, la planificación del embarazo solventaría algunos problemas y carencias que se pueden presentar durante la gestación. Ahora conocemos otro nuevo estudio que muestra la importancia de esta preparación, sobre todo si lo que se desea es que el niño pueda nacer sano y sin ningún problema para su desarrollo.
Hace un tiempo VelSid nos comentaba la importancia de la vitamina D durante el embarazo
El pasado mes de junio se publicó en Bebés y más un artículo donde se hacia referencia a un estudio realizado en el Reino Unido que indicaba que tomar vitamina E durante el embarazo era un riesgo para el feto y la futura salud de los pequeños. Hoy leemos en otro estudio elaborado por investigadores de la University of Aberde del mismo país, que las mujeres que toman suficiente cantidad de vitamina E durante el embarazo, reducen el riesgo de que en un futuro el bebé pueda ser asmático.
Según un estudio realizado en Inglaterra tomar vitamina E durante el embarazo es un riesgo para el feto y la futura salud de los niños.