La gingivoestomatitis herpética

La gingivoestomatitis herpética es una enfermedad que no conocía hasta hace un par de semanas, pero la experiencia práctica me ha hecho empaparme de ella. Se trata de una infección producida por un virus de la familia del herpes que, en los niños pequeños, se desarrolla especialmente en la cavidad y en las mucosas bucales.
Comienza con fiebre alta, de hasta cuarenta grados y el niño se queja de dolor en la garganta, pero no presenta ningún síntoma catarral. Si nos fijamos bien se pueden apreciar pronto las lesiones en la lengua, encias y paladar, en forma de vesículas con cabeza blanca e inflamación generalizada. Las pupas en la boca y la inflamación de las encías puede ir aumentando en los días siguientes. Los casos más graves llegan a presentar sangrado en las encías y úlceras importantes en la boca.
El contagio se produce por contacto con alguna persona o utensilio que se hubiera usado, y es muy complicado prevenirlo, ya que la fase de contagio del herpes no tiene que tener signos identificables. Lo suelen padecer niños menores de cinco años, pero también puede presentarse con más edad.






Como muchos padres ya habrán notado, estamos en época epidémica de gastroenteritis aguda (GEA) por el temible virus llamado rotavirus. Éste es digamos, el bicho más pesado para las GEAS, ya que provoca episodios más largos y persistentes de vómitos, diarrea y fiebre
