
Seguimos con nuestro especial de Bebés y más dedicado a viajar en coche con niños. Y como tenemos un hijo educado en la responsabilidad, mientras viajamos él intenta distraerse como puede sin molestarnos, esperando pacientemente a que hagamos una parada de las que habíamos previsto junto a él, nos va comentando cosas durante el camino, va canturreando… Y de repente, notamos que ya no dice nada, que está callado. Qué raro… Le preguntamos si se encuentra bien… y aunque nos responde con un mustio “sí” nos encontramos con que su cara ha perdido el color.
Se ha mareado. Y si no hacemos nada acabará vomitando, así que aunque no queramos nos vamos poniendo nerviosos y empezamos a sudar mientras nos preguntamos qué podríamos hacer para evitar… lo que al final acaba pasando. Horror. La ropa que lleva puesta, para lavar. Y la tapicería, hecha un desastre. Y el pobre crío, que no entiende lo que pasa y se ha puesto a llorar como una magdalena. Y acabamos de salir de casa, como quien dice. Qué viajecito nos espera…
¿Cómo podemos evitar que el niño se maree en el coche?



Viajar con los niños en coche puede ser agotador. Y ahora, en verano, con los viajes largos y el calor, pues peor. Algunos truquillos pueden ayudarnos a hacerlo más llevadero para todos. No olvidemos que ellos lo pasan mal, pero que el perder los nervios o que se agobie el conductor es peligroso para su concentración.