Uno de los artículos de bebé que muchos padres compramos cuando nuestro hijo tiene ya unos meses, básicamente porque empezará a utilizarlo, es la trona.
En el momento de elegirla es difícil saber qué debemos tener en cuenta y en muchas ocasiones acaba sucediendo lo que nos pasó a nosotros: compramos la que nos gustaba más y consideramos mejor y acabamos por darnos cuenta de que era demasiado grande, demasiado complicada y demasiado difícil limpiarla.
Por esta razón hemos decidido analizar en “Bebés y más” la trona BabyBjörn, una trona muy diferente a las habituales con un diseño innovador cuya principal característica es su simpleza.








No lo considero un artículo de puericultura imprescindible, pero una trona portátil sí puede resultar útil en ciertas ocasiones puntuales como si nos vamos unos cuantos días de vacaciones o solemos ir a comer a menudo a restaurantes con niños pequeños. Porque dicho sea de paso, hay tronas de restaurante que no son nada seguras.