Los datos señalan que la demanda de técnicas de reproducción asistida que requieren de un donante ha crecido, debido a causas diversas, fundamentalmente el retraso a la hora de decidir tener un hijo.
Actualmente, 3 de cada 10 parejas que se someten a reproducción asistida requieren óvulos o esperma donado para tener un hijo.
En una encuesta a 300 jóvenes en edades comprendidas entre los 18 y 30 años, la mayoría están de acuerdo con el destino de las donaciones (parejas que no pueden tener un hijo) pero los datos varían entre hombres y mujeres para las respuestas a si ellos mismos serían donantes.
Así, mientras el 74% de las mujeres declara que no donarían sus óvulos a otra mujer, el porcentaje se reduce al 49% de los hombres que se negarían a donar esperma.
Las razones son varias, aunque habría que apuntar las diferencias en la técnica de donación, ya que la extracción de óvulos resulta más compleja e invasiva.



Desde hoy día 28 de diciembre y hasta el próximo 13 de enero de 2008, la sala 4 de las Cocheras del Palau Robert de Barcelona acogen una exposición que bajo su título lo dice todo: “El cordón umbilical: fuente de vida”.
Una menor sevillana de 17 años va a poder donar parte de su hígado a su hija de 6 meses para salvarle la vida, este es el único camino para evitar la actual malformación congénita del hígado que impide a la pequeña eliminar la bilirrubina. El juzgado de Sevilla ha tomado una decisión sin precedentes, ya que hasta ahora la ley prohibía que un menor pudiera donar un órgano.
Es el primer caso en España de un trasplante de células del cordón umbilical de una niña concebida tras un proceso de selección genética. María, que cuenta ahora con 1 año y medio de edad, fue concebida en un programa de selección genética de embriones en EE.UU en 2004 y nació para curar la enfermedad de su hermana Clara de 14 años, que antes del trasplante tenía una esperanza de vida de 30 años.