
El acuerdo anunciado entre el gobierno y sindicatos sobre la reforma de las pensiones tiene un apartado que interesará especialmente a las madres que nos leen. Aunque se aumenta el número de años que se deberán cotizar a la Seguridad Social se ha querido proteger a las madres y a los becarios, que serían los más afectados por estos cambios, y se ha decidido que quienes dejen el trabajo para cuidar de sus hijos cotizarán para una futura pensión.
Cuando nacen los hijos son muchas las mujeres que deciden dejar el trabajo para poder atenderlos personalmente durante los primeros años de sus vidas. Esto, aunque favorece a los niños, suponía un problema para las madres, ya que suelen ser quienes optan por quedarse en casa, pues habían perdido años de cotización por esta causa y ahora, con las reformas, se verían más perjudicadas.









