
El parto en posición vertical parece estar asociado con varios beneficios, principalmente, la reducción en la duración del período expulsivo del trabajo de parto.
Esto es totalmente lógico, del mismo modo que la verticalidad y movimiento durante la dilatación va a permitir que el bebé se abra camino por el canal del parto, acortando la primera fase de éste, a diferencia de si nos acostamos o permanecemos inmóviles.
No obstante, también existen unos pocos riesgos asociados, que comentamos a continuación. Pero como ni algunos de los beneficios ni los riesgos están confirmados, la Organización Mundial de la Salud recomienda que en los partos se debe permitir que las mujeres elijan la posición que deseen para tener el parto.








