
Si alguna vez a vuestros hijos, después de llorar, toser o vomitar con intensidad, les han salido unos puntitos rojos en cara y/o pecho, eso son las petequias de esfuerzo, completamente benignas.
Las petequias son pequeñas lesiones de color rojo, formadas cuando se daña un capilar, pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler. Por lo general, se deben a la fragilidad de los capilares de la piel.
Debido al esfuerzo que el niño realiza al llorar, vomitar o toser (no siempre, sino en casos muy intensos), hay pequeños vasos sanguíneos que se rompen, y se pierde una pequeña cantidad de sangre, creando puntos rojos en la piel.
Dado que el esfuerzo de estos procesos se transmite a la cara, la localización de éstas suele ser en alrededor de los ojos y la boca, aunque en ocasiones también aparecen en el cuello o pecho.





Si por algo las sabias mamás dan una vasito con leche con miel a sus peques antes de irse a la cama cuando están malitos. Se acaba de publicar un estudio en la revista ‘Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine’ en el que se asegura que la miel es el mejor remedio contra la tos.