A pesar de las indicaciones de muchos expertos a los bebés acostumbramos a darles de beber en el biberón durante mucho más tiempo del necesario, retrasando el aprendizaje del uso de un vaso. En este precioso vídeo podemos ver un bebé que está descubriendo el uso de la taza normal para beber y parece que disfruta mucho con ello. Lo he encontrado muy tierno.
Aunque el biberón, en niños que no son amamantados, cumple además la función de permitirles calmar de manera parcial al menos su instinto de succión, su uso no es incompatible con el vaso. En los bebés amamantados, a partir de los seis meses, cuando se introducen otros alimentos, usar el vaso para beber agua estaría indicado.
Si estamos usando complemento o si, sencillamente optamos por la lactancia mixta, no introducir el biberón tiene ventajas, ya que nos libramos de que pueda interferir con la forma de succión del pecho.


Las asociaciones de consumidores norteamericanas han elaborado una guía con consejos prácticos sobre cómo debe ser un biberón totalmente saludable. 
La tetina es una pieza muy importante a la que todos los padres deben prestar una especial atención, hay que tener en cuenta que esta pieza del biberón debe ser el sustituto más perfecto posible del pezón materno. Debemos tener en cuenta además, diversos aspectos que permitirán integrar y realizar adecuadamente la función para la que están indicadas.
Lo principal en un biberón es que siempre esté limpio y esterilizado, los materiales y formas quedan en segundo plano, siempre que sean productos homologados. Recuerda siempre extremar las medidas higiénicas y esterilizar los biberones y tetinas durante los primeros seis meses. En el buen uso del biberón también cuentan sus revisiones, pues con el uso, las tetinas se rompen, y los biberones, además de las posibles roturas, las rayas de medición deben ser visibles para que no haya errores a la hora de preparar la toma.