
Muchas mujeres recuerdan que tras haber dado a luz les invadieron unos temblores o escalofríos incontrolables. Esos temblores tras el parto que están relacionados con la palidez cutánea del momento y que son fenómenos de duración variable (unos minutos o unas horas) son perfectamente normales.
No representan mayor problema que el de no poder controlar esas pequeñas convulsiones, ni ninguna complicación. Existen varios mecanismos fisiológicos que tratan de explicar estos fenómenos:
- La disminución del aporte sanguíneo a nivel periférico producida durante el parto, que provoca palidez y frío y que trata de compensarse con temblor.
- Si se ha recibido la anestesia epidural, se puede producir una hipotensión (bajada de presión arterial), que también provocaría los temblores.









Imagina que un día nevado te acercas a la escuela infantil donde asiste tu hijo, y lo encuentras jugando en la nieve en ropa interior,y y encima la profesora le vierte en la cabeza un cubo de agua fría. Seguramente pensarías que es una tortura por portarse mal.