
Hace un tiempo os hablé de una de las más famosas series de todos los tiempos. “Lost”, y la importancia que tenía en su desarrollo la paternidad y los conflictos que sufrían los hijos en torno a como sus padres los trataron.
Hoy quiero invitaros a reflexionar sobre el dilema de la paternidad en otra de las grandes series del momento, Fringe, pues nos enfrenta a sentimientos que todos podemos comprender: ¿qué haríamos para salvar la vida a un hijo y conservarlo a nuestro lado?
El núcleo de la historia y del conflicto personal y dramático de la serie gira en torno a un dilema de amor paterno y a la manera en la que la resuelve uno de los personajes centrales, Walter. Este padre, un científico extraordinario, se encuentra con que todo su saber no le sirve para salvar de la muerte a su hijo, enfermo terminal.
El niño fallece pero su padre consigue asomarse a un universo paralelo en el que, otro él se enfrenta al mismo sufrimiento, pero, vigilándolo en sus experimentos, descubre la manera de curar al niño.







