
El daño que los métodos conductistas puede causar al niño es serio. Se está causando una herida emocional al desoir sus necesidades y manipular sus sentimientos, negándoles, incluso, las muestras de afecto si no se comportan como los padres quieren.
Esto hace que el niño no llegue a comprenderse, se desprecie, se diga a si mismo que solo tiene derecho al amor y la atención si obedece y, puede llegar a comprometer la vinculación emocional sana a sus figuras de apego.
Si llegamos a esta situación el niño puede desarrollar un apego inseguro. Un ejemplo sería el de estos niños que, en ausencia de sus padres, se muestran muy temerosos y angustiados, pero, que, cuando los padres llegan, los rechazan.
Escolarización temprana
Sin embargo, no hay que generalizar, pues niños emocionalmente sanos pueden, perfectamente, no estar preparados para separarse de sus padres y no sentir deseos de inteactuar con un extraño en el que no confían, e, igualmente, estar enfadados cuando sus padres aparecen y demostrarselo rechazándoles.




Ya habréis visto el vídeo que hemos colgado en el blog sobre el nefasto método que utiliza la Supernanny británica Jo Frost para enseñar a dormir a los niños.
Aunque Rocío Ramos Paul, la psicóloga infantil de Cuatro mejor conocida como Supernanny daba consejos a los demás padres sobre cómo educar a sus hijos, ella todavía no ha vivido la experiencia de ser madre.