
Una de las recomendaciones que se hacen a las futuras mamás es que en el embarazo, es mejor dormir sobre el lado izquierdo. Es una recomendación nada fácil de cumplir cuando uno ya está tan acostumbrado a dormir de determinada manera, sin embargo al preguntarse por qué sobre el lado izquierdo y no sobre el derecho o boca arriba, tiene su explicación.
Sobre el lado derecho está situada la vena cava, la mayor vena del cuerpo por la que circula un importante caudal de sangre. Al acostarnos sobre el lado izquierdo evitamos la presión del peso del cuerpo sobre esta vena, favoreciendo la irrigación de la sangre hacia la placenta y aportando mayor cantidad de oxígeno y nutrientes para el bebé.
Además, al contribuir a una mejor circulación, ayuda a reducir el edema propio del embarazo y a prevenir las varices. También se lo relaciona con ser una buena postura para evitar la acidez.
Pero científicos de la Universidad de Auckland, Nueva Zelandia, van más allá. En un estudio reciente apuntan que dormir sobre el lado derecho en las últimas etapas de gestación podría estar asociado a un mayor riesgo de muerte fetal.






Nada mas hermoso, mas lleno de posibilidades, que la imaginación. Crecer nos hace olvidarla, nos empeñamos en dejar de creer en ella, de usarla para crear cosas que ¿quien sabe? se pueden hacer realidad. Si los sueños no se cumplen, al menos, nos queda la felicidad que sentimos cuando los soñamos.
Es muy común que las mujeres que acaban de ser madres, especialmente las que lo han sido por primer vez, tengan sueños perturbadores relacionados con el cuidado del recién nacido.