
Los padres podemos leer en muchos sitios que lo más recomendable es que tengamos en cuenta las necesidades de nuestros hijos y ayudemos a satisfacerlas, para que crezcan protegidos (que no sobreprotegidos), autónomos y felices.
El caso es que eso de satisfacer las necesidades de nuestros hijos queda a veces un poco ambiguo y algunos profesionales de la materia se han dado cuenta de que, incluso en los países desarrollados, muchos niños crecen sin que sus necesidades básicas sean atendidas.
Para tratar de evitar esto, Thomas Brazelton, uno de los pediatras más prestigiosos de América, escribió en 2005 un libro junto a Stanley Greenspan, un reconocido psiquiatra infantil, en el que quisieron plasmar las siete necesidades básicas e irreductibles de los niños, que son las que vamos a comentar a continuación.










