
Me ha conmovido mucho la historia de Marta y Nuria, las siamesas unidas por el abdomen que fueron separadas con éxito por un grupo de especialistas en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.
Las niñas estaban unidas por el abdomen. Compartieron hígado durante todo el embarazo y hasta los seis meses después de nacidas, pero desde hace un mes, después de la operación, están aprendiendo a vivir separadas.
La complicidad entre estas dos niñas tiene que ser muy intensa. La madre comenta que cuando una le da la espalda a la otra, ésta se pone a llorar. Normal, teniendo en cuenta que desde que fueron concebidas vivían cara a cara. Sus gestos y sus miradas reflejan una compenetración especial.
Los siameses son un caso raro de gemelos cuyo nombre se debe a los gemelos de Siam que nacieron unidos, casualmente también por el hígado.


