¿Recuerdan que hace unos días os contaba que habían nacido sextillizos en Canadá?
Bueno, no tengo buenas noticias acerca de los bebés, pues dos de ellos murieron y tres de ellos han tenido que recibir transfusiones de sangre para sobrevivir a pesar de que sus padres, que son testigos de Jehová, no conciben esta práctica.
El gobierno de British Columbia, donde viven, ha debido pasar por encima de la decisión de los padres para autorizar a realizarles las intervenciones médicas necesarias para salvar sus vidas.
Justamente hace un par de días comentábamos dos casos similares en los que los padres se negaban a realizar pruebas de sangre a sus bebés recién nacidos debido a sus creencias religiosas.

La creciente práctica de técnicas de fertilización asistida provoca cada vez más nacimientos múltiples.
