
Esta noticia me llena de alegría. Habiba ha recuperado a su hija. Tras casi un mes sepadas, sufrientes, pero sostenidas por miles y miles de personas que desde todo el mundo se han movilizado para ofrecerles apoyo y ayuda.
La Comisión de Tutela del Instituto Madrileño del Menor y la Familia ha decidido cesar la tutela provisional de la hija de Habiba y se la han devuelto. Consideran que han cambiado las circunstancias de la madre, que esta ha aceptado el seguimiento de los servicios sociales e incluso seguir un programa de ayuda psicológica, valorando también que ha acreditado disponer de una oferta de trabajo y un lugar, en un centro para madres, donde vivir.
No piden perdón ni reconocen los errores cometidos, sin embargo, dentro de la inmensa alegría de saber que de nuevo están juntas, el caso merece que no se cese de investigar lo sucedido y se verifique que las circunstancias que motivaron los problemas en la primera casa de acogida, que ya comentamos en los post anteriores, no se repitan, evitándose que las ideas sobre lactancia a demanda, sueño acompañado y alimentación se revisen, para que las mujeres sigan pudiendo decidir sobre la crianza de sus hijos siempre que no se detecte verdadero riesgo para los niños.






Después de varias idas y vueltas, el año pasado finalmente entró en vigor la medida que autoriza a 
El controvertido fenómeno de las Baby Box, una versión moderna de los antiguos “tornos” donde abandonar a los bebés no deseados, se está extendiendo por diversos países del mundo.