¿Podemos fiarnos de los pediatras a la hora de hablar de lactancia?

Nadie duda actualmente que la lactancia materna es el mejor alimento para los bebés, sin embargo la generación de madres actuales no ha contado con la ayuda de sus madres o familiares para aprender a dar el pecho.
En otras palabras, a dar el pecho se aprende, no es algo innato, pero la transmisión de conocimientos de manera generacional se perdió cuando nuestras madres y abuelas (sobretodo nuestras madres) dejaron de amamantarnos en pro de la que entonces se conocía como la mejor leche posible, la artificial.
Esta situación hace que muchas madres tengan problemas con el amamantamiento derivados de malas posiciones, problemas en la estructura oral de los bebés (frenillo en la lengua o mandíbula inferior pequeña), implantación de horarios, mitos sobre la calidad o cantidad de leche, etc. que hacen que muy pocos bebés lleguen a los seis meses tomando leche materna exclusiva.
Para todos estos problemas las mamás (y papás) buscamos la ayuda de los pediatras (los médicos de los bebés). Ahora bien, ¿podemos fiarnos de ellos a la hora de hablar de lactancia?









