
Son una temidas compañeras en la infancia pero también cuando crecemos. Las caries se desarrollan cuando los dientes se deterioran o se rompen: se forma un agujero que se hace en un diente y que, con el tiempo, puede hacerse más grande y profundo.
Las caries son causadas por la placa dental, una sustancia compuesta principalmente por gérmenes que hacen que los dientes se deterioren. Las bacterias de la boca fabrican ácidos, de modo que, cuando la placa se adhiere a los dientes, los ácidos pueden atacar la parte más superficial, el esmalte.
En ocasiones los ácidos se abren paso a través del esmalte dental, pasando a atacar y corroer las partes más internas del diente, que también se deteriorarán, y pudiendo provocar dolor.
Los tres factores principales implicados en la caries son las bacterias, los azúcares y la susceptibilidad de cada persona, mientras que los procedimientos más útiles que previenen la misma son el empleo de flúor, las medidas dietéticas, la higiene dental y el tratamiento de las lesiones activas.







