
La vuelta al trabajo no tiene por qué implicar el fin de la lactancia materna. Prolongar la lactancia es posible gracias a la extracción y la conservación de la leche para que el bebé pueda beneficiarse de ella aunque la madre no esté con él. Para ello, es necesario saber cómo almacenar, refrigerar y descongelar la leche materna de forma correcta.
Tener alimento de reserva disponible para cualquier ocasión, ya sea por trabajo o por otra circunstancia en la que la madre se ausenta, puede solucionar muchos problemas.
A priori puede parecer algo tedioso, pero con la práctica podrás extraerte leche y alamacenarla con facilidad para que tu pequeño siga recibiendo el mejor alimento que puedes darle.




