Bebés con brazos de trapo: parálisis braquial obstétrica

Hay ocasiones en que lo que se suponía que iba a ser un parto feliz acaba siendo una frustración derivada de una mala praxis médica. Aproximadamente 2 de cada 1.000 bebés sufren una Parálisis Braquial Obstétrica (PBO), un daño del plexo braquial que se produce durante el parto y que hace que el bebé tenga un “brazo de trapo”.
La distocia de hombros es la causa
La PBO suele ser el resultado de una distocia de hombros mal resuelta. Durante el expulsivo la cabeza consigue salir pero los hombros se quedan encajados en la cavidad pélvica.
El riesgo de presentar distocia de hombros aumenta cuanto más grande es el bebé, siendo de un 10% la incidencia cuando los recién nacidos pesan entre 4.000 y 4.500 g y de un 22% cuando pesan más de 4.500 g.










