Baby Shaker es un tono para iPhone que comercializaba hasta hace poco la compañía estadounidense Apple. Consistía en agitar el teléfono para que dejara de sonar, mostrando a un bebé llorando y que cesaba de quejarse cuando el teléfono era sacudido.
Se mantuvo a la venta solamente dos días y fue inmediatamente retirado, aceptando los directivos de la empresa que nunca debieron haberla autorizado y que era altamente ofensiva. Fueron miles los clientes que se quejaron de su distribución.
A pesar de que aparecía la recomendación de no hacer lo mismo con un bebé de carne y hueso el juego era, sin duda, una aberración que mostraba de forma ofensiva la imagen de los bebés, haciendo una broma de algo tan peligroso y serio como agitarlos para que callaran.



Traemos una mala noticia que pone de manifiesto que las medidas y controles de calidad de los alimentos infantiles no siempre son tan efectivas como debieran.

