Los zumos y refrescos: ácidos, azúcares y caries

Tomar zumos envasados se convierte en un recurso bastante habitual para almuerzos o meriendas de los niños. Sin embargo, no debemos pensar que estamos proporcionando todos los beneficios de la fruta natural a los pequeños.
Estos zumos, como también los refrescos, concentran mayor cantidad de azúcar y son carentes de fibra, además de que pueden resultar ácidos (por la composición natural de sus ingrediente, como los zumos de cítricos, o por los añadidos aditivos acidificantes o acidulantes). Además, como ya hemos comentado, el exceso de azúcares en estas bebidas se asocia al sobrepeso infantil
Los azúcares de zumos y refrescos se degradan fácilmente y se convierten en compuestos que aumentan la acidez de la cavidad bucal. Esto se une a la propia acidez de estas bebidas, y todo junto, azúcar y ácidos, deterioran el esmalte, erosionándolo y favoreciendo la aparición de caries dental. Y cuidado, porque los refrescos sin azúcar que llevan edulcorantes sin calorías siguen conteniendo ácidos que deterioran los dientes.






