
La American Academy of Pediatrics (AAP) ha señalado la necesidad de que se doble la cantidad de vitamina D recomendada hasta ahora para bebés, niños y adolescentes. La razón es que determinados estudios clínicos han demostrado que esta vitamina no sólo previene el raquitismo, sino que además lo cura, y también aporta otros beneficios a los adultos.
Porque una dosis adecuada de vitamina D a lo largo de toda la infancia reduce el riesgo de sufrir osteoporosis en la edad adulta. Y para los adultos podría ser importante para proteger el sistema inmunológico y prevenir infecciones, enfermedades autoinmunes, cáncer y diabetes.
Por todo ello, desde la AAP indican que esta vitamina debe consumirse en mayores cantidades. Actualmente, la cantidad recomendada es de 200 IU (unidad internacional en farmacología) al día, que deberían pasar a ser 400 IU diarios. Sin embargo, al menos hasta este momento, la Asociación Española de Pediatría no ha variado sus recomendaciones al respecto.



