
Hablábamos de temperamentos en cada niño pues cada uno es diferente, y viendo como van evolucionando nos encontramos en un momento de cambios, como son las rabietas. Se trata de un tema que preocupa a los padres, que se ven desbordados por la intensa emocionalidad de sus hijos y la expresión explosiva de sus sentimientos. Mi hijo también tuvo rabietas.
Os voy a contar como evolucionó mi hijo en esa etapa y añadiré otros ejemplos, para que, compartiendo información, estemos más preparados para entenderlas y sobre llevarlas. Y es que las rabietas son naturales y sanas para su desarrollo.
Las rabietas y la comunicación
Hay un aspecto que también influye poderosamente en la intensidad y duración de esta etapa de las rabietas. Y es la capacidad de comunicarse con palabras y la adquisición del pensamiento verbal.


Una buena estrategia ante las rabietas es, en mi opinión, reconsiderar nuestras razones para decir no. Muchas veces decimos no a cosas que no hay un motivo real para prohibirlas. Si no es peligroso ¿porque decir no? Está claro que no puede meter los dedos en un enchufe o asomar medio cuerpo por la ventana pero ¿podemos parar diez minutos a ver ese hormiguero o darle ahora un plátano aunque quede media hora para comer? Generalmente hay muchas cosas que podríamos dejarles hacer ( cada caso es especial, no pretendo generalizar). Simplemente contad cuantas veces decis que no a los niños en un día. Es agotador para nosotros y para ellos.
Pues si, hay una receta casi infalible contra las rabietas. ¿Como es posible que no la conozcamos todos? Así nos librariamos de un montón de malos ratos, nerviosismo y enfados sin ton ni son. ¿Existe de verdad?