
Una de las cosas a las que los padres van a tener que enfrentarse es, casi con seguridad, la cuestión de los berrinches y por eso creo que merece que le dediquemos un punto en nuestro curso de maternidad y paternidad.
La mayoría de los niños los tienen, aunque su duración, intensidad y edad pueden variar enormemente dependiendo de su caracter personal, el entorno y la actitud de los padres. No hay una receta perfecta, pues, como os digo, verse sobrepasados por las emociones o los deseos insatisfechos es algo normal, pero si podemos educarnos para ayudarnos a enfrentar los berrinches y suavizar el paso de nuestros hijos por ellos.
No vamos a poder eliminarlos. Quede esto claro desde el principio. Y es que no sería normal ni sano hacerlo. Partamos de entender que los berrinches son una expresión natural de la emocionalidad del niño y de su evolución.
Las rabietas o berrinches de los niños son un síntoma más que un problema. Para estar preparados nos va a ayudar mucho el comprenderlas. De este modo podemos pasar por ellas sin perder los nervios y podemos, incluso, prevenirlas o suavizarlas.









