
Cuando tenemos un niño pequeño es normal que nos preocupe estar preparados si se produce un accidente. Saber reaccionar con tranquilidad y realizar los primeros auxilios adecuados es muy importante para evitar secuelas. Uno de los problemas a los que nos podemos enfrentar son la quemaduras.
La prevención es la primera cosa que debemos tener presente. La cocina debe tener una placa que evite la posibilidad de que la comida o los líquidos calientes puedan caer sobre el niño. No debemos beber líquidos muy calientes o dejarlos cerca de un niño pequeño. Hay que confirmar la temperatura del baño siempre. No fumar en casa y sobre todo no hacerlo cerca de los niños son medidas adicionales que, con un poco de prudencia, nos librarán de un disgusto serio.
Cada tipo de quemadura también requiere un tratamiento diferente y es muy importante conocerlos para poder actuar con serenidad si se producen. Vamos a ver en detalle como prevenir, reconocer y tratar cada tipo de quemadura.


