Empiezo este tema sobre el aprendizaje del optimismo con un video del TED en el que el profesor Martín Seligman explica su pensamiento general. No he conseguido subirlo directamente con subtítulos en castellano pero lo podéis encontrar en la página de TED, que si ofrece esa posibilidad. Creo que antes de seguir con nuestro Curso de maternidad y paternidad es una buena idea que lo veamos juntos.
Voy a citar algo que contó el profesor Seligman en una entrevista sobre como su hija pequeña le enseñó una clave para educar a los hijos y ayudarles a ser más felices.
He escrito mucho sobre ese momento porque fue como una epifanía. Me encontraba en el jardín, escardando las malas hierbas, y mi hija bailaba a mi alrededor, y arrojaba las males hierbas al aire. Le grité que dejara de hacer eso. Se fue muy enfadada y a los pocos minutos volvió y me dijo: “Cuando cumplí los cinco años prometí no gimotear más y eso hice. En cambio tú, sigues siendo un gruñón”. Aquella observación se me quedó grabada y me hizo cambiar. Entendí que educar a un niño no consiste en corregirle constantemente, sino en apreciar sus puntos fuertes, y en alimentarlos todo lo posible. Me pregunté también si la principal contribución de la psicología podía ser también esa: ayudar a la gente a encontrar sus propias virtudes y a ser más felices.
Hemos hablado, en los temas anteriores, de lo sencillo que es provocar una respuesta de indefensión en los niños y de los entornos y circunstancias en las que pueden verse expuestos a desarrollarla. Hoy, en nuestro Curso de maternidad y paternidad vamos a intentar ofreceros algunas ideas para ayudarles a superarla, pero sobre todo, a ayudarles a desarrollar un pensamiento optimista, positivo y creativo: a ser más felices.








