Pruebas prenatales V: Biopsia coriónica

Dentro de las pruebas prenatales que hemos estado comentando en estas semanas, la biopsia coriónica y la cordocentesis son las más invasivas, las que más riesgos implican y las que se realizan en último lugar a la hora de realizar un diagnóstico.
La biopsia coriónica consiste en extraer una muestra de las vellosidades coriónicas que son unas estructuras que forman parte del tejido que da lugar a la placenta y al analizarlas se pueden considerar equivalentes como si cogiéramos tejido del feto.
La técnica consiste en introducir una aguja através del cuello del útero (transcervical) o a través de una punción abdominal con anestesia local (transabdominal), a la vez que se realiza una ecografia, que permite visualizar las estructuras maternas y fetales para asegurar que la biospia se hace bien y sin problemas.
El triple screening o triple test es uno de los test fundamentales dentro de las pruebas prenatales que realiza el ginecólogo a la embarazada. Es simple, consiste en una análisis de sangre en el que se miden unos parámetros especiales que según se encuentren aumentados o disminuidos, pueden indicar si existe alguna alteración en el feto. 
El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología sugiere, que tras el aumento de bebés nacidos con Síndrome de Down en madres jóvenes (menores de 35 años), sean las futuras mamás las que decidan si desean realizarse las pruebas prenatales invasivas para determinar las probabilidades que el bebé padezca una enfermedad genética, tengan la edad que tengan.

