Un análisis de sangre en la séptima semana detectará problemas congénitos en el bebé

Desde hace un tiempo se viene pronosticando el fin de la amniocentesis, una prueba invasiva que aunque queda mucho para que se elimine por completo, parece ir en camino de la extinción.
La amniocentesis es en la actualidad la prueba más fiable para la detección de problemas metabólicos y cromosómicos en el bebé. Se realiza entre las semanas 15 y 20 introduciendo una aguja en la tripa y tomando una muestra del líquido amniótico para analizar el ADN del bebé. Aunque son mínimos, la prueba no está exenta de riesgos como aborto, infección, rotura de bolsa o hemorragia.
La novedad es que pronto será posible detectar problemas congénitos en el bebé con la misma fiabilidad mucho antes, a la séptima semana de gestación, y con una prueba no invasiva, es decir exenta de riesgos, como es un simple análisis de sangre de la madre.
Un asunto que les preocupa muchísimo a los padres cuando están esperando un bebé, como es lógico, es asegurarse que está sano y que no sufre ninguna enfermedad ni deformidad.
Todo lo que sea para controlar que el bebé se encuentra bien dentro del útero, bienvenido sea.
A todas las mujeres que estén planteándose la posibilidad de practicarse 

