
Los tiempos cambian, y lo que hace décadas se convertía en un rumor (a veces gritado a voces) hoy en día se puede comprobar gracias a unas pruebas de ADN. También para mucha gente el modo de vida y de relacionarnos es diferente, y probablemente hoy haya más hijos de padres desconocidos (o dudosos) que antes.
Además, el eco provocado en el mundillo rosa, amarillo y en definitiva de los medios de comunicación por personajes famosos que se han hecho las pruebas de paternidad (con más o menos culebrón de fondo) también ha contribuido a que este tipo de pruebas se popularicen.
Resultado: los pedidos de análisis de ADN por dudas sobre la paternidad se han multiplicado en los últimos años, según distintos institutos que realizan estudios genéticos. La mayoría de padres (o supuestos padres) y madres lo solicitan durante el embarazo, aunque también hay quienes lo hacen inmediatamente tras el parto y en menor medida a lo largo del primer año de vida del bebé.









