
Volvemos a vivir un periodo en el que se aprecia un retorno a la cosmética natural, a los productos ecológicos, biológicos, esenciales, puros … Que sean de alta calidad y se obtengan por procedimientos naturales no significa que sean inocuos si se utilizan mal. Las embarazadas deben tener cuidado al utilizar aceites esenciales.
Los aceites esenciales son los extractos vegetales más concentrados que existen. Se obtienen únicamente de las plantas clasificadas como aromáticas. Estas plantas no solamente “sueltan” aroma cuando las olemos, también moléculas químicas con propiedades terapéuticas.
Estas esencias vegetales hay que saber utilizarlas para nuestros rituales de belleza y/o relajación. Muchas personas los utilizan sin saber muy bien la concentración que tienen, en qué materia prima mezclarlas y cuántas gotas son suficientes. Seguro que todas tenéis una amiga o conocida entendida en el tema pero os aconsejo que consultéis siempre un profesional antes de lanzaros a su utilización.








