
Con la crisis económica se reduce la frecuencia de visitas al óptico-optometrista para actualizar la graduación de las gafas o, simplemente, para someterse a una revisión visual. Este descenso afecta negativamente a la calidad de la visión de los españoles, lo que puede repercutir en aspectos tan diversos como el rendimiento escolar de los más pequeños, la conducción o el trabajo de los adultos.
Así se ha advertido en el recientemente celebrado 22 Congreso Internacional de Optometría, Contactología y Óptica Oftálmica (OPTOM 2012), un evento organizado por el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas de España que se convierte en la cita más importante del sector de la óptica y optometría.
Que la crisis produce empeoramiento de la salud visual es debido sobre todo al descenso notable en la frecuencia de las visitas al óptico-optometrista para someterse a las pertinentes revisiones visuales, imprescindibles para garantizar una correcta salud de la vista.









