
El parto en posición horizontal no es la forma natural de parir para la especie humana, en cambio sí lo son las posturas verticales, como por ejemplo, el parto en cuclillas. Por sus ventajas, es una de las posturas elegidas por las mujeres por ser una de las más naturales y que menos molestias provoca.
Es una postura que los mamíferos bípedos adoptan de forma instintiva a la hora de parir a sus crías, alternándola con la postura de pie y de rodillas.
A diferencia de la posición de decúbito supino (tumbada), las posturas verticales resultan más fisiológicas, pues permiten a la mujer tener un mayor control de su cuerpo y mayor libertad de movimientos durante la fase de dilatación y el expulsivo.
Veamos, entonces, las ventajas del parto en cuclillas.






