
Hoy en día podemos encontrar todo tipo de modelos de portabebés. Mei-tai, fular, sling, pouch, bandolera, mochilas varias… Pero elegir el más adecuado según la edad del bebé y el uso que le vayamos a dar no es tarea fácil. Por eso, haremos un análisis de qué hay que tener en cuenta antes de comprar un portabebé.
Antes de entrar de lleno en el tema, hablaremos brevemente de por qué usar un portabebé. Es una manera cómoda de transportar al bebé, nos permite tener las manos libres, y fundamentalmente porque el estrecho contacto que se establece con papá o mamá es muy beneficioso para su desarrollo.
Le aporta una sensación agradable, se siente seguro y protegido, por tanto el pequeño duerme mejor, reduce la ansiedad y disminuye los episodios de llanto y cólicos.
Llevar el bebé “a cuestas” es una experiencia muy bonita tanto para el niño como para los padres, por tanto, encontrar un portabebé apropiado es esencial para poder disfrutarla a pleno. Hay ciertas cosas que hay que tener en cuenta si estáis pensando en comprar un portabebé, ya sea como única forma de transportarlo o como complemento del cochecito.






