
Nunca se me había ocurrido que se usara la placenta como base para una obra de arte, pero navegando por la red he encontrado numerosas páginas que muestran pinturas hechas con la placenta. La idea es sorprendente, pero realmente los resultados pueden ser preciosos y servirnos como recordatorio de su simbolismo nutricio.
Obviamente esto sólo se puede hacer en partos en los que se permita a la mujer conservar esta parte de su propio cuerpo que sirvió de alimento para su hijo durante nueve meses.
Muchas culturas dan un significado especial a la placenta y hoy en día sigue siendo enterrada o hasta ingerida una pequeña parte de ella. Lo de usarla para hacer una obra de arte que nos la recuerde siempre es la primera vez que lo escuchaba. Pero ¿cómo se pinta con la placenta?



