Hace poco hablábamos de que la Asociación Española de Pediatría no desaconsejaba la natación con bebés, a pesar de las noticias que hablan de posibles perjuicios del exceso de cloro en los pequeños. Aunque sí remarcaba que había que escoger piscinas especialmente preparadas para bebés.
Si el nivel de cloro está controlado, la aireación del recinto es efectiva en el caso de pisicinas cubiertas, o se emplean otros métodos para depurar el agua, el riesgo no existe. Hay multitud de métodos, tanto físicos como químicos, para mantener el agua en buenas condiciones.
Vamos a repasar los sistemas de depuración para encontrar el más adecuado para nadar con bebés. Las piscina se puede depurar con cloro o hipoclorito, con bromo, con ozono, mediante ionización, depuración salina o con rayos ultravioletas. Veamos qué aporta cada uno de estos sistemas.








