
Al hilo de la noticia sobre el aparcamiento reservado compartido entre discapacitados y embarazadas en el País Vasco, sobre el que queríamos conocer vuestra opinión, hemos conocido otras iniciativas similares de aparcamientos para embarazadas en el resto del territorio.
Ya expuse mi parecer en el post anterior: considero que, en general, la embarazadas no es una persona de “movilidad reducida transitoria”, como señalan los responsables de estas medidas, sino que la embarazada es una persona de volumen amplio transitorio. Y, en todo caso, que tuvieran plazas propias para no compartir el sitio destinado a personas con otras necesidades.
Ese volumen amplio de las embarazadas nos lleva a necesitar abrir la puerta del coche del todo para salir, separarnos del escritorio, girarnos para pasar por un pasillo estrecho donde hay más gente… Pero en principio, si no hay alguna condición especial en nuestro embarazo, la embarazada se puede mover.
Y bien que se mueven algunas hasta el momento del parto, precisamente buscando que éste se desencadene de manera natural. No estoy hablando de casos extremos como algunas que van a correr maratones, no.









