<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - paternidad</title>
		<link>http://www.bebesymas.com</link>
		<description>
Embarazo, Bebés y más. Consejos e información para los que son o van ser padres.		</description>
		<pubDate>2012-02-15 19:40:37</pubDate>

		<generator>http://www.bebesymas.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Un mal día lo tiene cualquiera: “Tiene una semana y esta noche se ha despertado un montón”]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/recien-nacido/un-mal-dia-lo-tiene-cualquiera-tiene-una-semana-y-esta-noche-se-ha-despertado-un-monton</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/recien-nacido/un-mal-dia-lo-tiene-cualquiera-tiene-una-semana-y-esta-noche-se-ha-despertado-un-monton</guid>
      <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 06:00:00 +0000</pubDate>

      <author>Armando</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image34200" src="http://img.bebesymas.com/2011/03/bebe-llorando-sindrome2.jpg" class="centro" alt="bebe-llorando-sindrome2.jpg" /></p>

	<p>Dice el dicho que los bebés, cuando nacen, comen y duermen. Es un dicho muy famoso que es bastante real, porque en realidad lo que hacen casi todo el día es comer y dormir, pero que suele llevar a equívoco, porque muchos padres creen que comen como ellos, cada 3-4 horas (o más) y que luego simplemente duermen, respetando las noches.</p>

	<p>La realidad no es esa, claro, porque los bebés comen y duermen, pero lo hacen muchas veces, <strong>despertándose muy a menudo para comer, sobretodo a partir de la primera semana</strong>.</p>

	<p>Los primeros días, quizás porque están en fase de adaptación al nuevo mundo, quizás porque todavía no necesitan demasiado la vigilia, duermen más que comen. Se van cogiendo al pecho y se van durmiendo en seguida porque tienen sueño, casi como si se cansaran de mamar o no tuvieran suficientes fuerzas.</p>

	<p>Entonces, a partir de la semana, más o menos, empiezan a estar más despiertos, empiezan a comer mejor y empiezan a demandar más comida. En ese momento suele suceder que los padres se dan cuenta de que algo ha pasado, porque <strong>el bebé pasa una mala noche que &#8220;pa qué&#8221;</strong>, pidiendo a todas horas (&#8220;tengo hambre, igual que hace unos días, pero ahora prefiero pedir que comer con hambre&#8221;) y haciendo creer a los padres que tiene gases, cólicos o vete tú a saber qué.<!--more--></p>

	<p>Entonces al día siguiente preguntan a todo el mundo si pueden ser cólicos, si es normal, que qué le pueden dar, si es que la madre se está quedando sin leche, si esa noche tendrán que correr a comprar leche artificial a la farmacia o si habrán hecho bien dándole un biberón (si es que ya se lo han dado).</p>

	<p>La realidad es que suele ser cosa de una noche, a lo sumo dos, en que el bebé demanda más para que la madre haga más leche o le dé de comer más a menudo (los de biberón a veces también lo hacen, porque quieren más comida y más a menudo). Por eso se les suele decir a los padres que para los bebés también existe el dicho que dice que <strong>“un mal día lo tiene cualquiera”</strong> y que pronto la cosa remite, no hasta el punto de cuando nació, que dormía como un bendito, pero sí al punto de dormir unas 2-3 horitas entre toma y toma, o quizás menos, porque muchos maman cada hora y media, pero al menos no se pasan la noche llorando.</p>

	<p>Muchos padres esperan una solución al problema, porque esperan y desean que todo vuelva al “como antes”, pero no, no es lo habitual porque los bebés no suelen hacer eso, sino comer a menudo, y ese día o esos dos días, más los que vendrán más adelante, que seguro que los habrá y cuyo motivo es indeterminado (aires, gases, un pedo atravesado, una caca que no ha querido salir, la familia que ha querido tocar y coger al bebé todos el mismo día,&#8230;), sirven para dar una cura de realidad a los padres, que pronto entenderán que <strong>tener un bebé no es parirlo y ya está</strong>, sino que lo más duro empieza en ese momento, cuando hay que cuidarle, alimentarle, abrazarle, mecerle, cogerle, no estresarle, calmarle, dormirle, etc., porque es lo que necesitan a todas horas.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/a4gpa/4334039581/">A4gpa</a> en Flickr<br />
En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/ser-papa-nadie-dijo-que-tener-un-hijo-fuera-facil">Ser papá: nadie dijo que tener un hijo fuera fácil</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/no-lo-cojas-en-brazos-que-se-acostumbra">&#8220;No lo cojas en brazos, que se acostumbra&#8221;</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/salud-infantil/cuando-tu-bebe-llora-tanto-que-estas-a-punto-de-perder-la-razon">Cuando tu bebé llora tanto que estás a punto de perder la razón</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Será hijo tuyo? Las pruebas de paternidad se multiplican]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/noticias/sera-hijo-tuyo-las-pruebas-de-paternidad-se-multiplican</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/noticias/sera-hijo-tuyo-las-pruebas-de-paternidad-se-multiplican</guid>
      <pubDate>Sat, 14 Jan 2012 05:37:35 +0000</pubDate>

      <author>Eva Paris</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38726" src="http://img.bebesymas.com/2012/01/ad.jpg" class="centro" alt="dudas adn" /></p>

	<p>Los tiempos cambian, y lo que hace décadas se convertía en un rumor (a veces gritado a voces) hoy en día se puede comprobar gracias a unas pruebas de <span class="caps">ADN</span>. También para mucha gente el modo de vida y de relacionarnos es diferente, y <strong>probablemente hoy haya más hijos de padres desconocidos (o dudosos) que antes</strong>. </p>

	<p>Además, el eco provocado en el mundillo rosa, amarillo y en definitiva de los medios de comunicación por personajes famosos que se han hecho las pruebas de paternidad (con más o menos culebrón de fondo) también ha contribuido a que este tipo de pruebas se popularicen.</p>

	<p>Resultado: <strong>los pedidos de análisis de <span class="caps">ADN</span> por dudas sobre la paternidad se han multiplicado</strong> en los últimos años, según distintos institutos que realizan estudios genéticos. La mayoría de padres (o supuestos padres) y madres lo solicitan durante el embarazo, aunque también hay quienes lo hacen inmediatamente tras el parto y en menor medida a lo largo del primer año de vida del bebé.<!--more--></p>

	<p>En la última década el número de pruebas de paternidad realizadas se ha multiplicado por 40. Sobre el total de análisis genéticos practicados, este tipo de análisis representan el 10%. </p>

	<p>Como ejemplo, los datos de la Sociedad Argentina de Genética Forense, donde hay 18 laboratorios habilitados para las pruebas de paternidad, de los cuales diez realizan el estudio prenatal. Hace una década hacían cinco estudios prenatales al año. Hoy, más de 200, con hasta tres consultas diarias.</p>

	<p>Según cifras del centro de estudios genéticos de la Fundación Favaloro, hoy la estadística indica que de cada diez niños que nacen hay uno o dos que no son hijos biológicos de sus padres legales.</p>

	<p>Existen dos tipos de estudios que se utilizan para realizar la prueba de paternidad prenatal. El primero es el de vellosidades coriales, que implica una punción entre las semanas 12 y 13 del embarazo. El otro estudio se hace tomando una muestra de líquido amniótico, a partir de la semana 16. Para todos los casos, se requiere que se presente la madre y el supuesto padre.</p>

	<p><strong>Estas pruebas no están exentas de riesgos para el feto</strong>, que rondan el 0&#8217;5%: uno de cada 200 embarazos sometidos a esta prueba se pierde.</p>

	<p>Como alternativa segura está el test de paternidad después del nacimiento, que se realiza mediante un hisopado bucal y hay que hacerles muestras a la madre, al padre y al bebe. Existen kits para tomar las muestras en casa, pero los laboratorios no los recomiendan, ya que en ese caso, el estudio pierde la validez de prueba legal. </p>

	<p>El caso es que <strong>en la actualidad muchos más padres y madres se preguntan de quién es el hijo y recurren a las pruebas de paternidad</strong>, con múltiples combinaciones de situaciones: es el padre el que tiene dudas y desea saberlo, o puede ser requerido a ello en su contra, es la madre la que no está segura de quién es el padre&#8230; </p>

	<p>Aunque al final la duda sólo recaiga sobre la identidad del padre, ya lo dice el saber popular: <strong>madre solo hay una</strong>. Un momento, ya hay niños con dos mamás&#8230; Entonces, ¿embarazo solo hay uno? Pues sí, incluso aunque el óvulo no sea de la embarazada&#8230;</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.infobae.com/notas/626631-Crecen-los-pedidos-de-analisis-de-ADN-por-dudas-sobre-la-paternidad.html">Infobae</a><br />
Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/eriatarka31/3914777677/">Grégory Tonon</a> en Flickr-CC<br />
En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/otros/despues-de-26-anos-se-dan-cuenta-que-fueron-intercambiados-al-nacer">Después de 26 años se dan cuenta que fueron intercambiados al nacer</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/noticias/dos-familias-viven-durante-mas-de-un-ano-con-los-bebes-cambiados">Dos familias viven durante más de un año con los bebés cambiados</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/infancia/hijos-de-curas">Hijos de curas</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Curso de maternidad y paternidad: entendiendo los berrinches]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/desarrollo/curso-de-maternidad-y-paternidad-entendiendo-los-berrinches</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/desarrollo/curso-de-maternidad-y-paternidad-entendiendo-los-berrinches</guid>
      <pubDate>Wed, 21 Dec 2011 06:00:10 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38328" src="http://img.bebesymas.com/2011/12/berrinches.jpg" class="centro" alt="berrinches" /></p>

	<p>Una de las cosas a las que los padres van a tener que enfrentarse es, casi con seguridad, <strong>la cuestión de los berrinches</strong> y por eso creo que merece que le dediquemos un punto en nuestro <strong>curso de maternidad y paternidad</strong>. </p>

	<p>La mayoría de los niños los tienen, aunque su duración, intensidad y edad pueden variar enormemente dependiendo de su caracter personal, el entorno y la actitud de los padres. No hay una receta perfecta, pues, como os digo, verse sobrepasados por las emociones o los deseos insatisfechos es algo normal, pero si podemos <strong>educarnos para ayudarnos a enfrentar los berrinches</strong> y suavizar el paso de nuestros hijos por ellos.</p>

	<p>No vamos a poder eliminarlos. Quede esto claro desde el principio. Y es que no sería normal ni sano hacerlo. Partamos de entender que <strong>los berrinches son una expresión natural de la emocionalidad del niño y de su evolución</strong>. </p>

	<p><strong>Las rabietas o berrinches de los niños son un síntoma más que un problema</strong>. Para estar preparados nos va a ayudar mucho el comprenderlas. De este modo podemos pasar por ellas sin perder los nervios y podemos, incluso, prevenirlas o suavizarlas.<!--more--></p>

<h2> Causas de los berrinches </h2>

	<p><strong>Las razones por las que un niño puede tener un berrinche</strong> son fundamentalmente tres:</p>

<h2> Necesidades físicas </h2>

	<p>Cuando el niño tiene <strong>una fuerte necesidad de tipo físico</strong> es normal que pierda los nervios. Nosotros mismos, adultos, nos ponemos de mal humor y hasta explotamos si estamos agotados o hambrientos, por tanto, más lógico es entender que un niño, con necesidades más imperiosas y menor contro emocional, lo haga. </p>

	<p>El niño tiene una necesidad fuerte de tipo físico:<strong> hambre, sed, sueño, cansancio, agotamiento mental </strong>y explota con facilidad. </p>

	<p>Lo que deberíamos hacer es ser capaces de prevenir estas situaciones, entendiendo que los niños sufren más por estas necesidades y las sienten antes que nosotros. No dejando que el niño llegue a sobrepasarse exigiéndole demasiado vamos a prevenir muchas rabietas, que, más que lo que parezca que expresan, son la muestra de una fuerte incomodidad física.</p>

<h2> Incompresión </h2>

	<p>También puede suceder que el niño, todavía inmaduro y en proceso de aprendizaje,<strong> no comprenda bien las consecuencias de sus acciones</strong> o lo imposible de sus demandas.</p>

	<p>Desde pegarle a un hermano, enfadarse si no le compramos algo o no querer atarse en el coche. Normalmente, si no está sobrepasado pro el cansancio o la sobrecarga emocional, el niño puede entender muchas de nuestras explicaciones. </p>

	<p>Incluso, si no demuestra entenderlo en el momento y sigue con la rabieta, no dudemos que nada es mejor para él que comprensión, explicaciones y contención. <strong>Hay que explicarles siempre</strong>, en la medida que puedan comprender, las razones de nuestras peticiones, decisiones o límites. Huyamos del &#8220;porque yo lo mando y punto&#8221;.</p>

<h2> Tensiones acumuladas </h2>

	<p>Los niños se enfrentan a un mundo nuevo, desconocido y, a veces, atemorizante o desestabilizador.<strong> A veces llorar es una forma de descargar tensiones acumuladas</strong>. </p>

	<p>El ingreso en la guardería, el embarazo de la madre o la llegada del hermanito, los problemas económicos o emocionales de sus padres, un fallecimiento o una discusión conyugal, una palabra desconsiderada, un sueño aterrador, un amiguito que les ha hecho dañor&#8230; todo eso puede parecernos nimio en su universo, pero, sea algo que perciben sin entender o sea algo que les afecta directamente, pueden verse<strong> sobrepasados por la tensión, el miedo o la frustración</strong>. </p>

	<p>Incluso puede ser, sencillamente, que estén<strong> nerviosos por las emociones nuevas y los descubrimientos,</strong> desde comprender que son personas independientes con voluntad propia, hasta aprender a correr o devanarse los sesos ante un problema científico como la gravedad. El mundo es nuevo, apasionante y lleno de retos para ellos. </p>

	<p>Toda esa tensión acumulada explota y el niño necesita dejar salir esos sentimientos llorando o rabiando. ¿No os pasa a vosotros a veces que explotáis por algo que no tiene nada que ver con lo que os preocupa o necesitáis llorar para descargar emociones?</p>

	<p>Pensemos que <strong>el autocontrol es pequeño</strong> y están inmersos en un mundo que cada día los pone en situaciones nuevas que les pueden causar preocupación o asustarlos. Necesitan dejarlo salir y nosotros, en esos casos, podemos acompañarlos sin juzgar ni invadir, solamente estando presentes para cuando necesiten un abrazo.</p>

	<p>En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/las-rabietas">Las rabietas</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/2007/10/05-las-rabietas-segun-rosa-jove">Las rabietas según Rosa Jové</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/receta-casi-infalible-contra-las-rabietas-primera-parte">Receta casi infalible contra las rabietas (Introducción)</a> <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/receta-casi-infalible-contra-las-rabietas-conclusion">(Conclusión) </a>,<a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-controlar-la-ira"> Curso de maternidad y paternidad: controlar la ira</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira">Curso de maternidad y paternidad: reconocer la ira</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-vamos-a-expresar-el-amor">Curso de maternidad y paternidad: vamos a expresar el amor</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Curso de maternidad y paternidad: la comunicación del bebé]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/desarrollo/curso-de-maternidad-y-paternidad-la-comunicacion-del-bebe</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/desarrollo/curso-de-maternidad-y-paternidad-la-comunicacion-del-bebe</guid>
      <pubDate>Mon, 19 Dec 2011 06:00:55 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38329" src="http://img.bebesymas.com/2011/12/entendiendo-al-bebe.jpg" class="centro" alt="entendiendo al bebé" /></p>

	<p>Los padres recientes o los que se plantean tener un hijo puede que tengan muchas dudas sobre como relacionarse y <strong>comunicarse con su bebé</strong> y, entendiéndolo, atenderlo correctamente. Vamos a abordar este tema en nuestro <strong>curso de maternidad y paternidad</strong>.</p>

<h2> Un ejercicio práctico para empezar </h2>

	<p>Hagamos, <strong>para empezar, un ejercicio práctico sencillo</strong>, ideal para los padres que están buscando su primer hijo. Supone un esfuerzo enorme, pero, pasado este proceso, no habrá nadie tan poco empático que no sea capaz de identificarse con el berrinche de su hijo o con los lloros del bebé. Os aseguro que, aunque os parezca duro y complicado, va a compensaros.</p>

	<p>Sentémonos en una silla o tumbémonos en la cama. No podemos hablar, no sabemos. No podemos levantarnos ni caminar, no sabemos. No podemos ir al baño, no sabemos cuando tenemos pipí o caca, llevamos pañales (hay que ponerse pañales). Tampoco podemos expresarnos por gestos complejos. Pasemos así un día completo, dependiendo absolutamente de los cuidados de nuestra pareja. </p>

	<p>Tenemos que <strong>intentar explicar si tenemos hambre, frío, aburrimiento o molestias sin hablar ni levantarnos</strong>. Solo podemos gruñir, llorar, gritar o gemir para explicar lo que necesitamos. Y, por supuesto, abrazaros muy fuerte para explicar que necesitáis más amor y más contacto. No hay excusas. Pensemos, todo ese día, como sería tratar de comunicarse de ese modo añadiendo la inmadurez del bebé. No hay quien se resista. <!--more--></p>

	<p>Tenéis que pedir a vuestra pareja que mientras os atiende siga lavando la ropa, haciendo la comida, limpiando la casa, viendo la tele o hablando por teléfono. Para los más resistentes les propondría hacerse con una silla de ruedas y salir de paseo, mientras la pareja hace las compras o charla con las vecinas (aunque ya se que esto es demasiado pedir).</p>

	<p>Una de las cosas que hay que hacer es llevar permanentemente pañales, y que vuestra pareja os limpie y cambie. Y además, comer solo cantidades muy pequeñas de comida cada dos o tres horas, para entender como el hambre o la sed son imperiosas en los bebés. </p>

	<p>Usad, además, para ponerlo más complicado, ropa que apriete las ingles, o calentad la habitación en exceso, o abrid las ventanas y destapáos para tener frío. Con esto os podéis hacer una idea de como <strong>las incomodidades físicas pueden hacer que el bebé se ponga a llorar</strong>.</p>

	<p>Una vez pasado el primer día, cambiad los papeles. Y luego, si sois valientes, <strong>haced eso un día que os encontréis mal</strong>: problemas en el trabajo, una pelea con un amigo, un dolor de tripa o de oídos. Hecho esto estaréis mucho mejor preparados para no perder la paciencia con vuestro bebé. </p>

	<p>Luego, <strong>contadnos en los comentarios de este artículo lo que habéis sentido </strong>mudos e inmóviles, dependiendo de otro que no entiende lo que os pasa.</p>

<h2> Estudio y aprendizaje </h2>

	<p>Quede claro, de todos modos, que este ejercicio no substituye el estudio y aprendizaje sobre las necesidades de los bebés, sus pautas de sueño o sus necesidades de alimentación, contacto, estimulación o cariño. Este tema debería ser una asignatura casi obligatoria antes de ser padres. </p>

	<p>En <strong>Bebés y más </strong>os hemos recomendado <a href="http://www.bebesymas.com/lecturas-recomendadas/10-libros-fundamentales-para-la-crianza-de-apego">muchos libros de crianza</a> que seguro que os pueden ayudar a estar preparados y a entender mejor a vuestros bebés. </p>

	<p>Con esto no quiero decir que ser padres deba ser algo a lo que nos enseñen los expertos, de hecho, muchas veces hay que tener mucho cuidado con los consejos de los expertos, pues no todos van a estar enfocados en las necesidades del bebé y van a darnos pautas que no son adecuadas. </p>

<h2> Conectar con el instinto </h2>

	<p>Ser madre y padre es algo que <strong>está impreso en nuestros genes</strong>. Somos los descendientes de miles de generaciones de humanos que supieron sacar adelante a sus crías en entornos muy hostiles y peligrosos. </p>

	<p>Somos hijas de buenas paridoras, amamantadoras y cuidadoras. Somos hijos de buenos padres, responsables, protectores y cariñosos maestros. Nuestro instinto, intacto, nos guiaría, para saber lo <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/que-necesitan-los-bebes">que necesitan los bebés</a>.</p>

	<p>Nuestros antepasados acunaban a sus hijos, los dormían en su pecho, los acompañaban y protegían. Pero a veces <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/la-hominizacion-y-nuestros-hijos">nuestro instinto</a> está dormido, aletargado y engañado por costumbres culturales o modas que nos desconectan de los bebés. Es simplemente una cuestión de contacto emocional con nuestro instinto y de apertura mental hacia el bebé que, naturalmente, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/los-ninos-sapiens-sapiens">va a decirnos lo que necesita</a>: abrazos, sueño acompañado, lactancia a demanda, muchos mimos y no estar solo.</p>

	<p>Sin embargo, como os decía, el saber nunca sobra. Hay muchos libros sobre antropología, biología y crianza que pueden ayudarnos a entender algo muy simple: nuestros hijos son mamíferos dependientes de nosotros y lo que nos van a pedir es cercanía permanente para sentirse felices y poder contarnos, con sus medios, lo que en cada ocasión necesitan.</p>

	<p>Conectar con los ancestros y con nuestros hijos van a ser las mejores enseñanzas, pero leer y aprender os ayudará a superar las dudas y los posibles efectos negativos de los malos consejos y la desconexión de nuestros instintos de maternidad y paternidad. Si algo pretende este <strong>curso de maternidad y paternidad </strong>es ayudarnos a conectar con nosotros mismos.</p>

	<p>En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/salud-infantil/la-lactancia-segun-un-paleontologo-de-atapuerca"> La lactancia materna según un paleontólogo de Atapuerca</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/parto/nuestras-antepasadas-parian-con-menos-dolor">Nuestras antepasadas parían con menos dolor</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/lactancia/katherine-a-dettwyler-una-antropologa-especialista-en-lactancia">Katherine A. Dettwyler, una antropóloga especialista en lactancia</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/salud-infantil/como-seria-la-crianza-humana-en-estado-natural">¿Cómo sería la crianza humana en estado natural?</a>,<a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/monitos-desnudos-la-crianza-segun-desmond-morris"> Monitos desnudos: la crianza según Desmond Morris</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/el-sindrome-de-la-cuna-con-pinchos">El &#8220;síndrome de la cuna con pinchos&#8221;</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/salud-infantil/es-sano-que-los-bebes-se-despierten-por-la-noche-tercera-parte">Es sano que los bebés se despierten por la noche </a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/madres-e-hijos-una-historia-de-la-conciliacion">Madres e hijos, una historia de conciliación</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira">Curso de maternidad y paternidad: reconocer la ira</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-en-positivo-ii">Criar sin azotes: Comunicación en positivo (II)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-en-positivo-i">Criar sin azotes: Comunicación en positivo (I)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-recursos-naturales-para-prevenir">Criar sin azotes: recursos naturales para prevenir</a>,  <a href="http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/criar-sin-azotes-herramientas-practicas">Criar sin azotes: herramientas prácticas</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-iii">Criar sin azotes : Comunicación positiva (<span class="caps">III</span>)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-iv">Criar sin azotes: Comunicación positiva (IV)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-v">Criar sin azotes: Comunicación positiva (V)</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Curso de maternidad y paternidad: controlar la ira]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-controlar-la-ira</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-controlar-la-ira</guid>
      <pubDate>Sat, 26 Nov 2011 08:00:19 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37983" src="http://img.bebesymas.com/2011/11/padres-felices.jpg" class="centro" alt="padres e hijos felices" /></p>

	<p>Está bien. Hemos entendido que <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira">la ira es una emoción natural </a>y que, en determinadas circunstancias, puede influir en nuestra relación con los niños. No es justificable nunca que nos dejemos llevar por ella ni dejar que las reacciones violentas se desarrollen.</p>

<h2> Los padres somos enormes </h2>

	<p>A nadie sorprenderá que me declare en contra de las<strong> corrientes de crianza que ven al niño como un pequeño demonio manipulador</strong> y egoísta que solamente quiere tomarnos la medida y que, si no ponemos en vereda, se nos va a comer vivos y terminará levantándonos la mano si no se la levantamos a tiempo. </p>

	<p>Quizá hemos olvidado <strong>lo pequeños que son los niños</strong>. Imaginemos que alguien de quien dependemos totalmente, absolutamente tanto en lo emocional como en lo que se refiere a nuestra propia supervivencia pierde el control y nos amenaza. </p>

	<p>No hace falta que la amenaza sea de una violencia incuestionable. Bastaría con un grito o una palabra de odio o desprecio, o la amenaza de dejarnos de amar o el decirnos que no valemos nada. Simplemente el que esa persona tan importante para nosotros, de la que recibimos la imagen de nosotros mismos, nos culpabilice directamente de su descontrol, para que todo el entramado de nuestra autoestima se desmorone.<!--more--></p>

	<p>Además, <strong>esa persona a la que amamos con locura</strong>, que nos grita airado y nos levanta la mano, aunque no la llegue a dejar caer, es enorme. Y cuando digo enorme, quiero decir enorme. Esa persona mide y pesa hasta dos, tres o cuatro veces lo que nosotros. Para un niño pequeño nuestra mano es más grande que su cara. Imaginad que un gigante de cinco metros os chilla y agita su enorme mano delante de vuestros ojos. Yo me moriría de miedo. Pues ese miedo sienten los niños cuando un adulto se alza airado y amenazante ante ellos llevado por la cólera. </p>

	<p>Una vez asumido que debemos aprender a <strong>controlar la ira hacia los niños</strong>, sean estos causa directa o víctimas indefensas de nuestras frustraciones por otras causas, podemos dar el paso para aprender técnicas de control.</p>

<h2> Cuando las tensiones son enormes </h2>

	<p>Cada persona es diferente y también son diferentes las circunstancias vitales. Ahora mismo hay muchos<strong> padres y madres sometidos a enorme presión</strong>: la de la crisis que ahoga hasta no ver salida, la de la escasez económica, la de los horarios eternos y el agotamiento, la de la soledad y la falta de ayuda del entorno. Precisamente porque estamos bajo fuertes presiones que hacen que todo se nos haga tan cuesta arriba, es necesario aprender a controlar la ira que nos puede llegar a todos.</p>

	<p>Y además, puede suceder, que ese niño termine por asumir como normales esas reacciones y las copie. Cuando los padres acostumbran a gritar o pegarle a sus hijos no se deberían asombrar si los niños repiten esas conductas. O peor, llegan a ser indiferentes a ellas y se las devuelven o las ejercen sobre otros.</p>

<h2> Autoconocimiento y autocontrol </h2>

	<p>Todos los padres se han sentido superados en alguna ocasión, sea por la situación vital externa, sea por una dinámica familiar complicada. Sin embargo, en cualquier caso, podemos ejercer un control sobre nuestras reacciones violentas por medio del autoconocimiento. </p>

	<p>Hemos explicado que la ira es una respuesta normal del ser humano cuando se siente amenazado o frustrado. Además del daño que nos produce a nosotros mismos a nivel circulatorío, hormonal y psicológico, también puede dañar a los demás, especialmente a nuestros hijos. Y eso no lo queremos seguro.</p>

<h2>  Autoanálisis </h2>

	<p>Si sentimos que la ira nos desborda debemos hacer un ejercicio para comprendernos mejor. Una buena idea es escribir las situaciones que nos producen ira, identificando, tranquilos, las verdaderas causas de ese sentimiento, aislándolas, para poner cada cosa en su lugar. A veces no es el niño el causante, sino el trabajo, la actitud de nuestra pareja, las preocupaciones de salud o económicas o una mala gestión de nuestro tiempo. </p>

	<p>Y cuando creemos que realmente es algo que hace nuestro hijo podemos, al <strong>analizar tranquilamente lo que nos altera</strong>, identificar si hay algo en nuestras pautas de crianza o en su entorno que lo está alterando: la llegada de un hermano, una prematura escolarización, problemas en el colegio o alguna situación que los desborda. Sobre todo, en este proceso, hay que ser autocríticos sin caer en la culpabilización. Identificar el problema no es motivo para hacernos daño, sino para encontrar fuerzas y soluciones.</p>

<h2> Descargar la frustración sin gritos </h2>

	<p>Una buena forma de descargar la frustración son las lágrimas. No temamos llorar si algo no va bien. Descargar los sentimientos negativos de esta manera, llorar si lo necesitamos, no es malo, nos ayuda a recuperarnos. Pero evitemos llorar delante de los niños. Hagámolos acompañados de un amigo, de la pareja o incluso solos. </p>

	<p>O, además, busquemos técnicas o ejercios que nos ayuden a canalizar la frustración: deporte, yoga o meditación.</p>

<h2> Empatía y respeto, la gran receta </h2>

	<p><strong>Ejercitar la empatía</strong> es una fórmula igualmente valiosa para encauzar la frustración antes de que la ira nos ciegue. Es un proceso trabajoso si no estamos acostumbrados, y, aunque si aprendemos a respirar hondo y obligarnos, casi, a hacerlo antes de estallar, todavía funciona mejor si lo hacemos cuando estamos relajados, tratando de entender las causas del comportamiento del otro que tanto nos ha alterado.</p>

	<p>Otra idea es la de <strong>esforzarnos en entender que el mismo respeto que esperamos que se nos tenga a nosotros los demás también tienen derecho a recibirlo</strong>. Basta, a veces, con tener muy claro conscientemente esto, para que nuestras reacciones violentas se detengan. Hacia nuestros hijos no podemos hacer nada que consideraríamos intolerable o dañino hacia nosotros mismos.</p>

<h2> Parar a tiempo </h2>

	<p>Reconocer nuestras sensaciones físicas nos va a dar un claro indicador de que la ira nos va a desbordar. Debemos estar atentos a señales como el pulso acelerado, dolor de cabeza, dolor de estómago, irritabilidad y tensión muscular para<strong> pararnos a tiempo</strong>. </p>

	<p>Antes de ver como la ira se desencadena es mejor tomarnos un respiro, relajarnos y mirar la situación desde fuera, identificando lo que nos molesta y expresándolo de forma más asertiva. A veces, este tiempo de reflexión nos permitirá descubrir que lo que nos hace sentirnos atacados no es lo que el niño hace, sino otras circunstancias de las que él no es la causa, o, sencillamente, entender, que es inocente y mucho más vulnerable que nosotros mismos.</p>

	<p>Un último consejo es o<strong>bservar las reacciones que tienen los niños </strong>ante nuestras propias actitudes. Enfadarnos y gritar puede que pare su comportamiento, pero no va a cambiar su estado general ni le hará entender bien lo que esperamos. Las explicaciones, la paciencia, la distracción y el cariño darán, sin duda, muchos mejores resultados. </p>

	<p>En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira">Curso de maternidad y paternidad: reconocer la ira</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-en-positivo-ii">Criar sin azotes: Comunicación en positivo (II)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-en-positivo-i">Criar sin azotes: Comunicación en positivo (I)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-recursos-naturales-para-prevenir">Criar sin azotes: recursos naturales para prevenir</a>,  <a href="http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/criar-sin-azotes-herramientas-practicas">Criar sin azotes: herramientas prácticas</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-iii">Criar sin azotes : Comunicación positiva (<span class="caps">III</span>)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-iv">Criar sin azotes: Comunicación positiva (IV)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/desarrollo/criar-sin-azotes-comunicacion-positiva-v">Criar sin azotes: Comunicación positiva (V)</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Curso de maternidad y paternidad: reconocer la ira]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-reconocer-la-ira</guid>
      <pubDate>Fri, 25 Nov 2011 19:45:15 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37981" src="http://img.bebesymas.com/2011/11/un-nino-ante-la-ira.jpg" class="centro" alt="un niño ante la ira" /></p>

	<p>Inicié recientemente este <strong>curso virtual de paternidad y maternidad conscientes</strong>, en el que quisiera incluir aquellas competencias que considero básicas para poder ser los padres que nuestros hijos merecen tener. <strong>Vamos hoy a hablar de la ira y el autocontrol</strong>.</p>

	<p>Hablába en el tema anterior de lo importante que resulta <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-vamos-a-expresar-el-amor">saber expresar y transmitir el amor </a>que sentimos por nuestros hijos. Tan importante como la comunicación de este sentimiento es nuestro autocontrol cuando las situaciones nos desbordan. La ira, esa emoción cargada de negatividad y desencadenante de violencia es una emoción normal y humana, pero creo que todos estaremos conformes en que no debemos arrastrarnos por ella y descargarla en los niños.</p>

	<p>Tanto las circunstancias externas como la propia dinámica de la relación con nuestro hijo pueden llevarnos a <strong>sentir ira</strong>, y llevados por ella, tener comportamientos agresivos o violentos. </p>

	<p>Luego podemos justificarnos diciéndonos que el niño nos ha sobrepasado, que estábamos agotados o que tenemos tantos problemas que nuestra tolerancia a la frustración es mínima, o incluso, decir que unos gritos o unos azotes no han hecho mal a nadie. Pero creo que conocer<strong> las causas de la ira</strong> y aprender a canalizar esas emociones negativas pueden sernos de mucha ayuda.</p>

	<p>Pueden ser muchas las causas y situaciones que se asocian a la ira y su expresión. Lo más interesante es darnos cuenta que suele emerger rápidamente, sin que muchas veces se realice una previa valoración cognitiva. <!--more--></p>

	<p><strong>La ira explota</strong> antes de pensar o tras pensamientos que son como centellas: la realidad es que la ira nace de la frustración de nuestras metas (en sentido general) o de una intensa aversión hacia el estímulo o situación que se está viviendo. Si no tenemos lo que queremos la ira puede aparecer.</p>

<h2> La frustración como desencadenante de la ira </h2>

	<p><strong>La frustración llega cuando no logramos nuestro objetivo</strong>. Si el objetivo es imposible de conseguir podemos sentir tristeza, pero si pensamos rápidamente que nuestras acciones pueden llevarnos a él la ira emerge. Un ejemplo típico sería el de un vecino que pone la música muy alta y no nos deja descansar y damos un puñetazo en la pared. Llevado esto hacia la crianza el ejemplo sería, por ejemplo, el de nuestro hijo agarrado a nuestra pierna sin dejarnos andar, o interrumpiendo cualquier conversación con un parloteo constante, o llorando desconsolado sin que sepamos que hacer para calmarlo. Un fuego se enciende dentro y solo queremos gritarle furiosos.</p>

<h2>Transgresión de las normas</h2>

	<p>Otro de los desencadenantes de la ira es el <strong>observar que nuestros derechos o los de otros son vulnerados</strong>. Igual que sentimos ira cuando leemos una noticia sobre un asesinato, el mismo proceso desencadena la ira si vemos como alguien se nos cuela en la cola del supermercado. La rabia de la injusticia nos enardece. </p>

	<p>A veces la ira es justa, podemos decir. Pero este mismo mecanismo desencadena la ira si nuestro hijo transgrede una norma que consideramos básica, como por ejemplo cuando, en un despiste, ha cogido un rotulador y nos ha pintado toda la pared del salón. O peor, si le pega a su hermanito pequeño cada vez que nos damos la vuelta.  </p>

	<p>Como padres, tenemos que entender la emoción que nos invade. la ira, pero también modular su expresión, no dejarnos llevar por ella gritando o pegándole al niño, y, de paso, valorar si la norma transgredida es de verdad importantísima.</p>

<h2>Extinción de contingencias aprendidas</h2>

	<p>Esta causa de la ira signfica <strong>que algo que estamos acostumbrados a que suceda de forma congruente</strong> con nuestra acciones, no sucede. Un buen ejemplo es esa máquina que se atasca cuando ponemos monedas y terminamos diciendo palabrotas y hasta dándole un patada. Con los niños también sucede: cuando no se quieren comer eso que siempre se comen, cuando se resisten a vestirse o cuando no quieren dormirse una vez hemos hecho lo que todas las noches hacemos (baño, teta, cuento&#8230; lo que sea). </p>

<h2>Situaciones adversas</h2>

	<p>El estar nosotros viviendo <strong>una situación desagradable físicamente</strong> nos hace más vulnerables a la ira. Un ejemplo sería el del enfermo crónico de dolor de estómago, que está siempre de mal humor y todo le molesta. Esto también nos puede suceder en la paternidad: si estamos agotados, tenemos un dolor o una enfermedad o si el ambiente es desagradable (hace mucho calor, frío, tenemos hambre&#8230;)</p>

	<p>Cuando esto sucede deberíamos ser capaces de i<strong>dentificar la causa de nuestra ira</strong>, que rara vez es el propio niño, que simplemente está siendo un niño y viviendo también sus emociones y frustraciones (que las tienen). Hay que pararse y respirar hondo, dándonos cuenta que ese enfado más que por querer que el niño se de prisa, es porque no nos encontramos bien.</p>

	<p>Y es que, aunque la ira sea una emoción que nos enardece antes de valorar la situación cognitivamente, podemos controlarla y no descargarla en los niños.</p>

<h2> No todos reaccionamos igual </h2>

	<p><strong>No todas las personas reaccionan igual ante la ira</strong>. Cuando mayor sea su autoestima y menor su narcisismo más facilmente controlaran la expresión colérica y menos dados serán a reaccionar con agresividad o violencia.</p>

	<p>Además,<strong> la sanción colectiva de la ira</strong> tiene mucho que ver en la capacidad de autocontrol. Si nuestro contexto considera válidas la pérdidas de control, tendremos menos resistencia a dejarnos llevar. Por eso, por ejemplo, y ya refiriéndonos a la paternidad, depende mucho del entorno la forma en la que los padres reaccionan cuando el niño los frustra: cuando no hay espectadores, si nuestros amigos no son partidarios del cachete, nos controlaremos mejor; si, por el contrario, el entorno es poco sensible a las expresiones negativas de la frustración infantil y abogan por ser duros con ellos, menores serán nuestras restricciones para descargar la ira en el niño.</p>

	<p>Las <strong>fórmulas para controlar nuestra ira</strong> hacia los niños son muchas y os aseguro que dan resultado. Contactar con nuestro niño interior, romper la situción frustrante, empatizar conscientemente con el niño y rodearnos de personas que no descargan sus enfados en sus hijos son algunas de las que mejor resultado dan. </p>

	<p>En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-vamos-a-expresar-el-amor">Curso de maternidad y paternidad: vamos a expresar el amor,</a> <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-i">Ser un buen padre (I)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-ii">(II)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-iii">(<span class="caps">III</span>)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/para-ser-buenos-padres-hay-cosas-que-no-pueden-faltar">Para ser buenos padres hay cosas que no pueden faltar</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/maternidad-y-paternidad-conscientes">Maternidad y paternidad conscientes<br />
</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Curso de maternidad y paternidad: vamos a expresar el amor]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-vamos-a-expresar-el-amor</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/consejos/curso-de-maternidad-y-paternidad-vamos-a-expresar-el-amor</guid>
      <pubDate>Thu, 24 Nov 2011 07:00:07 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37961" src="http://img.bebesymas.com/2011/11/paternidad-consciente.jpg" class="centro" alt="maternidad y paternidad conscientes" /></p>

	<p>Parece que el mercado nos ofrece cada vez más libros sobre como criar a los niños y como educarlos bien, explicando su desarrollo o la mejor manera, en opinión del autor, de entender su comportamiento. Libros y hasta programas de televisión que nos explican técnicas, más o menos respetuosas para enseñarles a comportarse, hay muchos, pero pocos <strong>que les digan a los padres como deben comportarse ellos</strong> para ser buenos cuidadores, respetuosos y que aporten al niño seguridad.</p>

	<p>El entorno, la cultura, la sociedad y la personalidad de cada padre y madre es diferente y las circunstancias influyen, y mucho, en el modelo de paternidad responsable. Cada familia es un mundo, y, sin embargo, creo que si hay algunos consejos básicos que los padres deberían aplicarse para aprender a realizar la función que sus hijos necesitan de ellos; algo así como <strong>las competencias básicas de la paternidad y la maternidad</strong>. </p>

	<p>Voy a intentar, en este artículo y los siguientes, ofrecer un repaso a esas competencias básicas que un curso para padres debería incorporar. <strong>La primera lección sería la más importante: expresar el amor</strong>.<!--more--></p>

<h2> Mostrar y demostrar el amor </h2>

	<p>Los padres aman a sus hijos, pero <strong>no siempre saben amarlos bien ni expresar su amor</strong>. Y, aunque no hay una fórmula exacta, si es indispensable dejar que nuestro hijo sea consciente de lo mucho que lo queremos. Pensad que algún día puede que diga que no duda de que lo amáseis, pero que no se sintieron suficientemente amados. </p>

	<p>No basta con decirlo, no basta, por supuesto, con regañar o chantajear diciéndole el daño que nos hace con lo que nosotros lo queremos.<strong> El amor se demuestra</strong>. El amor se tiene que demostrar. Obras son amores, que se dice.</p>

<h2> El tiempo compartido es muestra de amor </h2>

	<p>Cuando amas a alguien<strong> deseas compartir con esa persona</strong> tu ocio, actividades comunes placenteras, sinceridad empática y demostrar lo mucho que significa para nosotros haciendo lo posible para pasar tiempo juntos. Apliquémonos esto también a la relación con los niños.</p>

	<p>Sin duda, puesto que<strong> el juego</strong> es una de las actividades más serias e importantes del niño, jugar con él es una forma de demostrar amor e interés. Pero también lo es el escuchar sus sueños y preocupaciones, sus vivencias diarias, sus aficciones.</p>

	<p>Bajar el ritmo y encontrar la forma de integrar al niño en las actividades cotidianas es indispensable. La cocina, las tareas del hogar, una película, una lectura y una buena conversación son cosas que, hechas con los niños, les muestra lo agradable que nos es su compañía.</p>

<h2> La expresión física del amor </h2>

	<p>Los niños, aunque en realidad esto valdría para todos los seres humanos, necesitamos <strong>expresar físicamente el amor </strong>hacia otra persona y recibir de ella esas muestras de afecto igualmente. Para los niños, especialmente cuando son bebés pero también durante toda su infancia, una necesidad básica es el recibir la expresión física del cariño de sus padres y la libertad para darlo ellos también.</p>

	<p>Los besos, abrazos, caricias, mimos, descanso compartido y pequeños gestos de cuidado, hacen que se sientan más seguros, cercanos y protegidos. Les calma si están enfermos o enfadados. Les reconforta si tiene miedo o tensiones. Les relaja y les refuerza su autoestima y hasta su sistema inmune.</p>

	<p><strong>Besos y abrazos sin restricciones</strong> son necesarios. Eso pasa, incluso, por aprender, si nosotros no fuimos criados ocn ese contacto, a saltar nuestras barreras y descubrir de nuevo la dulzura del abrazo. Llevar en brazos a nuestro hijo, dejarlo compartir la cama si nos lo pide, permitirle tocar nuestro pelo y nuestra mano, sin tiempo ni agobios. No hay casi nada tan importante que debiera hacernos apartar a nuestro hijo de nuestros brazos si nos lo piden.</p>

<h2> Entender al niño es una forma de mostrar amor </h2>

	<p>No nacemos sabiendo todo. <strong>El engendrar un hijo no nos convierte en expertos en la niñez</strong>. Si tenemos dudas o problemas a la hora de criar es hora de pedir ayuda o ponernos a estudiar, la solución habitual, o la más común, no tiene que ser la mejor. Incluso puede ser necesario leer libros sobre desarrollo infantil o acudir a grupos o cursos de crianza. </p>

	<p>Nuestra sociedad, aunque ha avanzado mucho, sigue, en mi opinión, desoyendo algunas de las necesidades más importantes de los niños: contacto físico, ponernos en su lugar, dar a sus sentimientos la validez que esperamos que se conceda a los nuestros propios. Es un tema en el que siempre hay que profundizar y hacer un ejercicio de autocrítica. </p>

<h2> Respetar al otro es amarlo </h2>

	<p><strong>Los niños no son manipuladores</strong>, si están tristes, enfadados o desorientados, reaccionarán con lágrimas o comportamientos desafiantes. La solución, por supuesto, no pasa por aplicar métodos para acallar su malestar y hacerles obedecer, sino por ponernos en su piel y darles ese amor o esa seguridad que nos están pidiendo de la única manera que saben.</p>

	<p>Tal vez no sea tan deportista, creativo, estudioso o tranquilo como habíamos esperado. Podemos colaborar con él fomentando su interés por las cosas que le gustan y acompañándolo para superar sus dificultades, pero nunca con comentarios despectivos o comparaciones que les humillen. </p>

	<p>Amar, es, al final, <strong>reconocer al otro y respetarlo como ser individual</strong>, distinto a nosotros mismos o al modelo que hemos creado en nuestra cabeza. Nuestro hijo es una persona real, diferente, incluso imperfecta, pero merecedora de ser aceptada completamente, ayudándole a mejorar, pero no juzgando ni imponiendo nuestra idea de lo que un niño tiene que ser.</p>

	<p>Nos quedan unas cuantas <strong>competencias básicas para la paternidad y la maternidad conscientes</strong> que iré repasando y desarrollando en los temas siguientes. Podemos aprender mucho juntos, por lo que os invito a comentar cuales son en vuestra opinión otras cuestiones que los padres tendríamos que trabajar.</p>

	<p>En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-i">Ser un buen padre (I)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-ii">(II)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/consejos/ser-un-buen-padre-iii">(<span class="caps">III</span>)</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/para-ser-buenos-padres-hay-cosas-que-no-pueden-faltar">Para ser buenos padres hay cosas que no pueden faltar</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/maternidad-y-paternidad-conscientes">Maternidad y paternidad conscientes<br />
</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Un dilema de amor paterno: Fringe]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/ser-padres/un-dilema-de-amor-paterno-fringe</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/ser-padres/un-dilema-de-amor-paterno-fringe</guid>
      <pubDate>Fri, 14 Oct 2011 17:52:35 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37321" src="http://img.bebesymas.com/2011/10/fringe-peter-y-walter.jpg" class="centro" alt="Peter y Walter en Fringe" /></p>

	<p>Hace un tiempo os hablé de una de las más famosas series de todos los tiempos. <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/lost-y-la-paternidad">&#8220;Lost&#8221;, y la importancia que tenía en su desarrollo la paternidad</a> y los conflictos que sufrían los hijos en torno a como sus padres los trataron. </p>

	<p>Hoy quiero invitaros a reflexionar sobre<strong> el dilema de la paternidad en otra de las grandes series del momento, Fringe</strong>, pues nos enfrenta a sentimientos que todos podemos comprender: ¿qué haríamos para salvar la vida a un hijo y conservarlo a nuestro lado?</p>

	<p>El núcleo de la historia y del conflicto personal y dramático de la serie gira en torno a un dilema de amor paterno y a la manera en la que la resuelve uno de los personajes centrales, Walter. Este padre, un científico extraordinario, se encuentra con que todo su saber no le sirve para salvar de la muerte a su hijo, enfermo terminal. </p>

	<p>El niño fallece pero su padre consigue asomarse a un universo paralelo en el que, otro él se enfrenta al mismo sufrimiento, pero, vigilándolo en sus experimentos, descubre la manera de curar al niño. <!--more--></p>

	<p>Salta entonces al universo paralelo y rapta al hijo de su otro yo, trayéndolo consigo y consiguiendo salvarlo, pero nunca llegará a devolverlo con sus verdaderos padres, haciéndolo creer, durante muchos años, que la única realidad es la de aqui y que nada de lo que recuerda del otro lado es real.</p>

	<p>Lo que es una serie de ficción, al final, entronca con los temores más profundos de los padres, perder a un hijo y de todo lo que seríamos capaces de hacer para salvarlos, incluso romper los límites de lo ético o enfrentarnos a mentiras que los dañan con tal de conservarlos a nuestro lado. </p>

	<p>¿<strong>Es tan grande el amor que sentimos hacia nuestros hijos que romperíamos todas las barreras</strong> y hasta trastocaríamos el Universo para salvarlos? Creo que la respuesta es complicada, pero, al final ¿qué no haríamos para conservar la vida de nuestros hijos y verlos crecer?</p>

	<p>Las series de televisión pueden convertirse en símbolos culturales y proponernos reflexiones difíciles, sobre todo cuando nos hablan de los sentimientos y miedos más profundos de los seres humanos, como hace Fringe con este <strong>dilema del amor paterno</strong>. </p>

	<p>Y es que nada hay más poderoso que el amor hacia nuestros hijos. ¿Qué harías tu como padre o madre<strong> si te enfrentaras al dilema del amor paterno de Fringe</strong>?</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.vayatele.com/programas/drama/fringe">Vaya Tele: Fringe</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los niños son de las mamás y las niñas de los papás]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/ser-padres/los-ninos-son-de-las-mamas-y-las-ninas-de-los-papas</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/ser-padres/los-ninos-son-de-las-mamas-y-las-ninas-de-los-papas</guid>
      <pubDate>Sun, 09 Oct 2011 04:00:15 +0000</pubDate>

      <author>Armando</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37209" src="http://img.bebesymas.com/2011/10/mamas-y-papas-licencia-creative-commons.jpg" class="centro_sinmarco" alt="mamas-y-papas-licencia-creative-commons.jpg" /></p>

	<p>Se suele decir que cuando le preguntas a un hombre qué sexo le gustaría que tuviera su futuro hijo tiende a decir niña, porque “las niñas son más de papá”.</p>

	<p>Si en cambio le preguntas a una mujer, en teoría debería decir que quiere niño, porque “los niños son más de mamá”.</p>

	<p>Yo no puedo hacer tal valoración, porque tengo dos hijos varones, así que por eso os pregunto: <strong>¿Los niños son de las mamás y las niñas de los papás?</strong><!--more--></p>

<h2>Mis dos hijos son más de su madre</h2>

	<p>Si me preguntan tengo que responder inequívocamente que <strong>mis dos hijos son más de su madre que de su padre</strong>, pero esto es difícil de valorar porque han pasado muchas más horas con ella que conmigo.</p>

	<p>Supongo que para saber a ciencia cierta con qué padre tienen más afinidad tendríamos que pasar el mismo tiempo con ellos…</p>

	<p>También hay que tener en cuenta que cuando estamos todos en casa suelen jugar más conmigo, supongo que porque los juegos que les gustan a ellos me motivan más a mí que a la madre (y probablemente porque soy yo el que los inicia muchas veces). Es decir, digo que son más de la madre, porque <strong>cuando uno se hace daño o tiene algún problema, buscan a mamá antes que a papá</strong>.</p>

<h2>Quizás es porque son el sexo contrario</h2>

	<p>Partiendo de la base que la suposición “niñas de papá y niños de mamá” sea cierta, la posible explicación de que esto sea así es que <strong>se trata de una persona del sexo contrario, en pequeñito</strong>.</p>

	<p>A mí como hombre me gustan las mujeres: me gusta pasar tiempo con una mujer, hablar, reír, mirar, jugar, etc. pues bien, una niña sería para mí una mujercita, mi pequeña niña y, en caso de conflicto, quizás yo sería más indulgente que mi mujer.</p>

	<p>Por el contrario, mis hijos serían algo así como los hombrecitos de mamá, niños a los que yo veo como mis pequeños niños, mis pequeños iguales. En caso de conflicto podría ser que yo fuera más “duro” con ellos porque, al ser mis “iguales”, espero más de ellos (espero de ellos lo que yo espero de mí mismo).</p>

<h2>Y quizás no sea nada de esto</h2>

	<p>Esa es la posible explicación que a mí se me ocurre, pero también podría ser que en vuestros comentarios dijerais que no es cierto, que <strong>los niños son tanto de los padres como de las madres y que las niñas, pues lo mismo</strong>.</p>

	<p>Entonces tendríamos que preguntarnos: ¿Por qué todo el mundo da por buena esa teoría?</p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/frankjuarez/5032758396/">frankjuarez</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/arthur-caranta/2915234033/">Arthur40A</a> en Flickr<br />
En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/concepcion/cuando-deseas-tener-un-nino-y-es-una-nina-o-viceversa">Cuando deseas tener un niño y es una niña (o viceversa)</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Carlos González habla de la obsesión por la crianza de los niños de algunas madres]]></title>
      <link>http://www.bebesymas.com/ser-padres/carlos-gonzalez-habla-de-la-obsesion-por-la-crianza-de-los-ninos-de-algunas-madres</link>
      <guid>http://www.bebesymas.com/ser-padres/carlos-gonzalez-habla-de-la-obsesion-por-la-crianza-de-los-ninos-de-algunas-madres</guid>
      <pubDate>Sun, 02 Oct 2011 03:40:49 +0000</pubDate>

      <author>Armando</author>
      <description><![CDATA[
      <p><iframe width="650" height="360" src="http://www.youtube.com/embed/TBvYIl58XKY" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Como hemos hecho en otras ocasiones, hoy os traemos un vídeo de <strong>Carlos González</strong> en el que habla de un tema en concreto. En el vídeo de hoy podemos escuchar al pediatra dando su opinión acerca de la obsesión por la crianza de algunas madres y padres.</p>

	<p>La pregunta que responde, en concreto, es la siguiente: “¿Crees que <strong>hay madres y padres que están obsesionados con la crianza de sus hijos</strong>?”</p>

	<p>A lo que responde que sí, que haberlos haylos, porque los tiempos han cambiado mucho. Antaño nuestras madres, abuelas y bisabuelas tenían varios hijos y ni había tiempo para saber según qué cosas sobre los niños, ni había, hablando mal y pronto, tantas manías.<!--more--></p>

	<p>No es que tenerlas sea algo malo, a mí personalmente no me parece mal que una madre tenga inquietudes, aunque sí es cierto que la maternidad (o la paternidad) suele ser menos estresante cuando te la tomas con más calma y con menos estrés.</p>

	<p>De hecho, ya lo dice el mismo Carlos González: tampoco es demasiado problemático porque con el tiempo “las madres se acaban curando”.</p>

	<p>¿Qué opináis? <strong>¿Nos pasamos de obsesivos en lo que a crianza de nuestros hijos respecta?<br />
</strong><br />
Vía | <a href="http://criatures.ara.cat/blog/2010/04/02/trobes-que-les-mares-de-vegades-sobsessionen-massa-per-la-crianca-dels-seus-fills/">Criatures</a><br />
En Bebés y más | <a href="http://www.bebesymas.com/ser-padres/leer-libros-o-seguir-el-instinto">¿Leer libros o seguir el instinto?</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/recien-nacido/carlos-gonzalez-habla-acerca-del-peso-de-los-recien-nacidos">Carlos González habla acerca del peso de los recién nacidos‏‎</a>, <a href="http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/carlos-gonzalez-la-escuela-infantil-no-es-necesaria-para-los-ninos">Carlos González: &#8220;La escuela infantil no es necesaria para los niños&#8221;</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.bebesymas.com/tag/paternidad/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



