
Hace un tiempo, cuando una mujer daba a luz mediante cesárea, el siguiente parto tenía que ser, sí o sí, cesárea. La evidencia científica decía, sin embargo, que un parto vaginal era posible y que, dado que los riesgos derivados de un parto vaginal son menores que los de una cesárea, estaba indicado intentar un parto vaginal después de cesárea, a los que se les llama PVDC.
Con el paso del tiempo los protocolos han ido cambiando obligados por la práctica de matronas, ginecólogos y madres que han demostrado que es posible dar a luz después de una cesárea. De hecho, hasta se han llegado a ver partos vaginales después de dos cesáreas (PVD2C) e incluso partos vaginales después de tres cesáreas (PVD3C) que, aunque muestran que es posible, son pocos los casos, básicamente porque son pocas las mujeres que tienen 4 o más hijos y son pocas las que cumplen el criterio de “tres cesáreas seguidas”.
Tras todo este camino recorrido, dos nuevos estudios concluyen que después de una cesárea es menos arriesgado, tanto para el bebé como para la madre, practicar una nueva cesárea.





Ya hemos hablado sobre la posibilidad de tener un parto vaginal después de una cesárea, según la
Muchas creemos (o nos hacen creer) que después de un parto por cesárea, el segundo seguramente también lo será. Y ni hablar si ha sido más de una.
Siempre hay una cierta incertidumbre después de haber sufrido un parto por cesárea, la pregunta típica es ¿podré tener un parto vaginal tras un parto por cesárea?. Las respuestas las encontramos de lo más dispares, un hecho que está constatado es que en España, se practican cesáreas que son innecesarias.