
Salvo excepciones puntuales en las que se aconseja la abstinencia por riesgo para el feto, el sexo en el embarazo es recomendable y seguro.
Mantener relaciones sexuales no sólo tiene efectos positivos en la pareja, sino que también es beneficioso para el bebé. El organismo de la madre libera endorfinas y la región pélvica recibe más sangre, provocando que el bebé experimente una sensación placentera dentro del útero.
Una serie de falsos mitos suelen rondar en torno al sexo en el embarazo, como que ciertas posturas pueden hacerle daño al bebé, que el semen puede afectarle, o que el niño puede sentir el coito como algo desagradable. Sin embargo, son todas creencias sin ningún fundamento.
Por el contrario, las relaciones sexuales es algo que conviene seguir disfrutándolo con normalidad durante la gestación. Favorece la intimidad y refuerza los sentimientos en un momento muy especial para la pareja.










